Publicado: abril 5, 2026, 4:30 am
“¿De qué vais? Pero, ¿quiénes sois vosotros?”. Aitana Sánchez-Gijón no ha creado un meme. En realidad, ha acuñado una expresión popular contra todos los que opinan de nosotros sin que les conozcamos de absolutamente nada.
Todos los que irrumpen en nuestra vida y se creen con la confianza infinita para pronunciarse sobre la palidez de nuestra piel, sobre la delgadez de nuestro cuerpo, sobre cuándo se nos pasa el arroz. Sobre si debemos estar enamorados. O no.
Todos los que se sienten dignos merecedores de una explicación. Aunque solo sean intermitentes compañeros de ascensor. Las palabras de Aitana Sánchez-Gijón representan esa perplejidad. Más aún cuando eres mujer. Y el paternalismo asoma.
La prensa del corazón tradicional aprovecha muy bien ese viejo morbo social que nace del machismo que portamos bien adentro. Así el cuore se va quedando vintage. Porque se sorprende en ellas con situaciones que naturaliza en ellos. Hombres, rechonchos y maduros, siempre conquistando a más jóvenes. A veces, casi púberes. Sin embargo, cuando la foto es de una mujer se empieza a intentar encontrar una explicación. Cómo es posible tal hazaña. “Está muy joven”, es la primera justificación racional para los que miran detrás de la mirilla. Y, claro, la reportera corre a dar la enhorabuena a la protagonista. Con entonación de milagro obrado.
La manera de contemplar las vidas ajenas dibuja un mapa de ideales humanos. Están los que continúan creyéndose que un morreo es el prolegómeno de una boda. Suelen ser los mismos que consideran que un enlace matrimonial es el pasaporte a la felicidad eterna.
Luego, están los que en un beso contemplan la belleza de la complicidad abriéndose caminos. Sin juicios. Sin sentencias. Con la libertad que no necesita rebuscar palabras de más para razonar emociones. Ni siquiera a uno mismo. Por qué habría que hacerlo a desconocidos. ¿Quiénes sois vosotros?
