Publicado: julio 9, 2026, 12:08 am
El punto «débil» de la economía Española siguen siendo los sueldos , tal y como destaca el último informe de Perspectivas de empleo 2026 elaborado por la OCDE. Aunque el ‘think thank’ que estudia las economías más avanzadas destaca la buena marcha de las tasas de empleo y población activa en nuestro país, también avisa de algunos signos de debilitamiento. Y en ese sentido, la principal nota negativa de la OCDE es el «limitado crecimiento» de los salarios en España . Nuestro país se sitúa entre las economías donde más ha caído el salario real desde la crisis del coronavirus. Entre el primer trimestre de 2021 y el primer trimestre de 2026, los salarios reales han caído en España un 2%. La evolución de nuestro país es similar a la de la zona euro donde, en conjunto, el salario real (el que mide el poder adquisitivo de un trabajador) ha caído un 1,8%. A pesar de ello, hay países que arrastran todavía mayores secuelas. Es el caso de Italia, donde en el mismo periodo se ha perdido un 6,1% de la capacidad adquisitiva. Pero también los hay quienes se han recuperado o empiezan a hacerlo. En Alemania la evolución es del 0,9% y es mayor en Portugal con un avance del 5,9%. Respecto a 2025, los salarios reales en nuestro país subieron un 2%, pero ese dato positivo no camufla un efecto acumulado entre 2021 y 2026 ya que en conjunto los salarios siguen situándose un 2% por debajo del primer trimestre del 2021 . El informe de la OCDE destaca que en España la subida del SMI ha protegido a los trabajadores con menores ingresos. Ese salario mínimo se situó en 2021 en 13.510 euros anuales mientras que en 2026 se ha situado en los 17.094 euros, un 26,5% más. Sin embargo, a pesar de ese avance, el informe indica que el desajuste «apunta a un estancamiento aún mayor en los salarios reales de gran parte de la fuerza laboral» . La explicación se debe, por un lado, al estancamiento de la productividad laboral. Según Funcas, la productividad por hora trabajada en España en 2025 apenas creció un 0,7% mientras que la productividad por ocupado retrocedió un 0,3%. Por otro, las presiones de la inflación actuales indican que los salarios reales no repuntarán con fuerza entre 2026 y 2027. Otro factor a tener en cuenta más allá de la cesta de la compra es que los convenios colectivos en nuestro país que pueden determinar el aumento de los salarios y en consecuencia el poder adqusitivo se renuevan cada varios años y de forma escalonada. Los sueldos en España se definen también por el lugar de residencia. La OCDE destaca que las posibilidades de enontrar trabajo dependen en gran parte por la residencia y pone como ejemplo una comparativa entre Melilla y Guipúzcoa. Desde 2010 esas diferencis se han reducido, lo que supone una evolución positiva del mercado laboral, pero todavía hoy se produce un desplazamiento de trabajadores desde zonas con menores tasas de empleo a otras con mayores opciones lo que lleva también a que las brechas entre territorios no se reduzcan de forma significativa. Eso se traduce también en el nivel de vida: «La renta disponible mediana en la región de Madrid supera en más de 1,5 la de la región con menor nivel de ingresos, Almería. Gran parte de esta diferencia refleja condiciones del mercado laboral». La OCDE aplaude un efecto conseguido por la reforma laboral : las limitaciones de los contratos temporales desde 2022. Esa reforma ha contribuido a reducir el dualismo del mercado laboral en España, muy condicionado por la temporalidad, pero no es suficiente porque parte de ese ajuste refleja el mayor uso de los contratos fijos discontinuos: «Aunque se califican como indefinidos pueden implicar periodos de inactividad, por lo que su impacto sobre la estabilidad de los ingresos podría ser más limitados».
