Publicado: diciembre 24, 2025, 8:24 am
Los servicios de inteligencia de Francia y Canadá consideran que Rusia está trabajando en un nuevo tipo de arma para atacar la constelación de satélites Starlink. La red de internet en órbita baja, propiedad del empresario Elon Musk, sigue siendo clave para las comunicaciones en Ucrania durante la guerra contra Rusia para proporcionar coordinación civil en zonas de bombardeos, por lo tanto, el despliegue de esta posible arma supondría la destrucción de los satélites Starlink para cortar todo tipo de comunicación de Ucrania y hacer inservible la órbita terrestre.
Según los documentos de inteligencia a los que ha podido acceder la agencia Associated Press, este sistema tendría la capacidad de liberar en el espacio miles de diminutos proyectiles metálicos que podrían golpear y dejar fuera de servicio múltiples satélites de forma simultánea. Además, dicha innovación no apuntaría solo a un único satélite, puesto a que liberaría una nube de perdigones para crear una zona extensa de impacto en la órbita baja terrestre.
Por lo tanto, los documentos apuntan que el lanzamiento de una nube de metralla no sólo dañaría los satélites de Starlink, sino también otros satélites de comunicaciones, observación y navegación que operan en la misma región orbital. Además, los fragmentos resultantes podrían desencadenar un efecto dominó de colisiones —llamado síndrome de Kessler—, haciendo peligrosa o incluso inutilizable gran parte de la órbita baja durante años. Recordemos que la red de Musk es fundamental para Ucrania porque permite comunicaciones de alta velocidad y conectividad en zonas donde las han sido destruidas por bombardeos, por lo tanto, Rusia considera que los satélites Stralink son potenciales objetivos legítimos.
La consecuencia de desarrollar y poner en marcha este tipo de arma supondría un ataque que no solo afectaría a Starlink, sino a toda la infraestructura que proporciona comunicaciones porque se dificultaría las futuras operaciones en el espacio.
Qué sabemos del arma que planea Rusia
Los documentos revelan que este tipo de arma lanzaría unos proyectiles de apenas unos milímetros de diámetro que no serían detectados por los sistemas de rastreo terrestres, además, moviéndose a siete kilómetros por segundo, se comportaría como un proyectil capaz de perforar componentes críticos de cualquier satélite.
Cabe mencionar que los fragmentos de los satélites destruidos caerían de manera gradual hacia la Tierra, por lo tanto, un ataque de este tipo no solo afectaría a Starlink, sino que podría provocar un caos orbital global, dañando la infraestructura espacial de muchos países y complicando severamente las futuras operaciones en el espacio cercano a la Tierra.
