Publicado: abril 17, 2026, 7:24 am
El éxito de Artemis II por fin ha devuelto el sueño de volver a pisar la Luna. Los astronautas Reid Wiseman, Victor Glover, Jeremy Hansen y Christina Koch despegaron el pasado 1 de abril a bordo del cohete Space Launch System (SLS, por sus siglas) para sobrevolar la cara oculta de la Luna y convertirse en los seres humanos que más lejos han viajado en el espacio. Gracias a esta histórica misión, la NASA ha dado paso al resto del programa Artemis para sentar las bases de una presencia continua en la Luna y, de cara a un futuro, empezar a construir una base para lograr nuevos descubrimientos científicos.
Para ello, la NASA también lleva la idea de construir un reactor nuclear en la Luna para que opere a partir de 2030, teniendo en cuenta que el Departamento de Energía de Estados Unidos apoya su desarrollo para usarlo bajo el programa Artemis, e incluso en las futuras misiones a Marte. Además, para corroborar dicha idea, la Oficina de Política Científica y Tecnológica (OSTP, por sus siglas en inglés) de la NASA ha dado a conocer la nueva hoja de ruta de la tecnología nuclear espacial para los próximos años.
De acuerdo con el documento, este hito garantizará la «Superioridad Espacial Estadounidense» porque se ha establecido el ambicioso objetivo de habilitar la energía nuclear espacial mediante el despliegue de reactores nucleares en la Luna y en órbita. Además, tal y como se indica, la OSTP será la encargada de coordinar estas dos misiones para la «Energía Nuclear Espacial Estadounidense».
La energía nuclear llegará en 2030 a la Luna
EEUU liderará el desarrollo y despliegue de energía nuclear espacial para la futura exploración, de esta manera, las agencias crearán reactores en el satélite de la Tierra para 2030. Asimismo, la iniciativa busca que Estados Unidos lidere el desarrollo de energía nuclear para la exploración, el comercio y la defensa. Para ello, se han definido las siguientes líneas de acción:
- Colaboración Público-Privada: Las agencias establecerán asociaciones para desplegar reactores en órbita hacia 2028 y en la Luna hacia 2030.
- Gobernanza y Eficiencia: Se asignará un liderazgo responsable por cada proyecto para minimizar riesgos técnicos y de cronograma.
- Optimización de Recursos: Se aprovecharán las cadenas de suministro de la energía nuclear terrestre y el financiamiento existente para obtener resultados medibles.
- Agilización Regulatoria: Se buscarán eficiencias en los análisis de seguridad, evaluaciones ambientales y procesos de aprobación de lanzamiento.
Por lo tanto, la NASA iniciará un programa para desarrollar un reactor de potencia media con variantes para la superficie lunar y propulsión nuclear eléctrica, además, deberá asociarse con múltiples proveedores y seleccionar un máximo de dos diseños en el primer año —al menos uno de los diseños seleccionados debe ser capaz de escalar hasta los 100 kWe—. Mientras tanto, el Departamento de Defensa perseguirá el despliegue de un reactor de potencia media en el espacio para el año 2031.
Así serán los reactores nucleares en la Luna
Según el documento, los reactores deberán ser modulares, escalables y tendrán que incluir aplicaciones para la futura vida en la Luna. Además, el Departamento de Energía deberá garantizar que cuenten con el combustible, infraestructura y seguridad nuclear necesarios para lograr sus objetivos. Asimismo, la hoja de ruta contempla que los reactores produzcan al menos 20 kWe durante tres años en órbita y al menos cinco años en la superficie lunar.
Gracias al conjunto de estas características, la Oficina de Política Científica y Tecnológica afirma en X que «la energía nuclear en el espacio proporcionará electricidad, calefacción y propulsión sostenibles», teniendo en cuenta que «son esenciales para una presencia permanente en la Luna, Marte y más allá».
