Publicado: marzo 7, 2026, 7:57 am

Hace cuatro años, la NASA hizo que una nave se estrellase contra un pequeño asteroide para intentar desviar su trayectoria, una maniobra digna de una novela de ciencia ficción que tenía por objetivo tratar de ver si era posible proteger a la humanidad ante una posible amenaza futura. Bautizada como DART, esta misión de prueba sin precedentes se dirigió a un pequeño asteroide inofensivo llamado Dimorphos, satélite de un asteroide más grande, Didymos. El impacto de la nave hizo que Dimorphos adoptara una trayectoria más corta y más rápida alrededor de Didymos, en torno al cual orbita.
