Publicado: abril 24, 2026, 9:24 am
La exploración espacial vive uno de esos momentos que, con el paso del tiempo, terminan marcando época. La reciente misión Artemis II ha devuelto a los humanos a las inmediaciones de la Luna más de medio siglo después, en un viaje que no solo ha permitido rodear el satélite y observar de nuevo su cara oculta, sino también reactivar una ambición que parecía dormida desde la era Apolo. En ese contexto de renovado impulso, la NASA ya tiene la vista puesta en su siguiente paso: mantener el ritmo de operaciones en órbita terrestre baja mientras prepara el salto definitivo al espacio profundo.
Ese equilibrio entre presente y futuro se materializa ahora en la misión SpaceX Crew-13, cuyo lanzamiento está previsto no antes de mediados de septiembre. Cuatro astronautas de tres agencias espaciales distintas viajarán hasta la Estación Espacial Internacional (ISS) para participar en una nueva expedición científica de larga duración, en lo que supone la decimotercera rotación de tripulación operada por SpaceX dentro del programa comercial de la NASA.
Al mando de la nave estará la astronauta Jessica Watkins, acompañada por el piloto Luke Delaney. Completan la tripulación el canadiense Joshua Kutryk y el cosmonauta ruso Sergey Teteryatnikov, que ejercerán como especialistas de misión. Una vez en órbita, todos ellos se integrarán en la Expedición 75 de la ISS, continuando con una dinámica de colaboración internacional que, pese a las tensiones geopolíticas en la Tierra, sigue siendo uno de los pilares del laboratorio espacial.
Según ha confirmado la propia NASA, se ha decidido adelantar el lanzamiento de esta misión —inicialmente previsto para noviembre— “con el fin de aumentar la frecuencia de las misiones de rotación de tripulación estadounidense a la estación espacial”.
Más ciencia en órbita para preparar el futuro
Aunque el foco mediático se lo haya llevado el regreso a la Luna, la actividad en la Estación Espacial Internacional sigue siendo clave. Desde hace más de 25 años, la ISS ha funcionado como un laboratorio permanente en microgravedad donde se desarrollan investigaciones imposibles de replicar en la Tierra. Crew-13 no será una excepción: sus integrantes llevarán a cabo experimentos científicos y pruebas tecnológicas orientadas tanto a mejorar la vida en nuestro planeta como a allanar el camino hacia futuras misiones a la Luna y Marte.
Dentro del equipo, Watkins es la única que ya ha estado en el espacio. Geóloga de formación y especialista en la superficie marciana —llegó a trabajar con el rover Curiosity—, voló por primera vez en 2022 como parte de Crew-4, acumulando 170 días en órbita. Con Crew-13 se convertirá en la primera astronauta de la NASA en viajar dos veces a bordo de una nave Dragon de SpaceX.
Para Delaney, Kutryk y Teteryatnikov, en cambio, será su estreno en el espacio. El perfil de los tres refleja bien el tipo de experiencia que hoy se busca en estas misiones: pilotos de pruebas, ingenieros y especialistas en operaciones complejas. Delaney procede de la aviación naval estadounidense y ha trabajado como piloto de investigación en la propia NASA. Kutryk, por su parte, ha sido piloto de cazas CF-18 y cuenta con una sólida formación académica en ingeniería y estudios espaciales. Teteryatnikov completa el grupo con una trayectoria ligada a la ingeniería naval y operaciones en submarinos, antes de ser seleccionado como cosmonauta en 2021.
