La marcha cubre a España de oro: María Pérez y Paul McGrath ganan la media maratón en Birmingham - Estados Unidos (ES)
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La marcha cubre a España de oro: María Pérez y Paul McGrath ganan la media maratón en Birmingham

Publicado: agosto 15, 2026, 8:00 am

El atletismo español, mohíno hasta entonces en Birmingham por la escasez de medallas en el Alexander Stadim, despertó a lo grande en la populosa Victoria Square gracias a la marcha, que nunca falla. Doblete de oro en el medio maratón para Paul McGrath y María Pérez, los dos máximos exponentes nacionales de una disciplina de nuevo maltratada por quienes mandan. Las cuatro pruebas se disputaron en un mismo circuito, de solo un kilómetro, revirado y estrecho, lo que complicó hasta el extremo el seguimiento y deslució el esfuerzo de los atletas. McGrath, de 24 años, dominó de principio a fin la prueba masculina para imponerse en 1h23:23 y mejorar el subcampeonato logrado hace dos años en Roma en los 20 kilómetros. No se baja del podio desde entonces: en el Mundial de Tokio del año pasado fue tercero en esa misma distancia, ampliada ahora en un kilómetro y 97,5 metros. Pérez, ya en la treintena, tampoco encontró rival en la prueba femenina. Se destacó después del kilómetro 10, apoyada durante el tramo decisivo en la fantástica rueda que le ofrecía Miguel Ángel López, también protagonista en el maratón masculino. Pérez voló para ganar en 1h30:06, récord del mundo como primera marca por debajo del límite exigido por World Athletics, y conseguir su segundo título continental, ocho años después de darse a conocer a lo grande en Berlín 2018. Fueron dos triunfos contundentes en unas condiciones poco propicias. «Como jugar un Mundial en un campo de tierra», se lamentaba el marchador madrileño Diego García, octavo en la meta del medio maratón (Álvaro López, séptimo, completo el triplete de finalistas en esa prueba). Cuestas, empedrado, poco margen de maniobra sin chocar con alguien… Fue un milagro que no hubiese accidentes, y una heroicidad no perderse. En ese madrugón de campeonato para los atletas, que María Pérez pedía seguir desde España con un buen plato de churros delante, McGrath fue el primero de todos en cruzar la meta. El barcelonés quiso tirar de inicio, pero ni siquiera eso evitó que se encontrase atletas por todas partes. El arranque le sirvió, al menos, para comprobar que el cuerpo le respondía. Su ataque se produjo una vez superado el kilómetro 10. Elevó el ritmo y nadie fue capaz de seguirlo. Por detrás sufrían sus principales rivales: el italiano Francesco Fortunato, líder europeo del año, que acabaría segundo, y el alemán Leo Kopp, descalificado pronto en su intento por no perder comba con el español. «Ha sido como tenía pensado antes de la carrera. Al final he tenido algún problema físico, pero he podido aguantar», revelaba McGrath ante las cámaras de Teledeporte poco después de terminar. Esas molestias permitieron que Fortunato se acercara hasta tener al español a la vista. «Sabía que tenía unos últimos cinco kilómetros muy rápidos, pero amigos que tenía por el circuito me han ido dando referencias y he ido controlando». El italiano entró finalmente a 13 segundos y poco después lo hizo su compatriota Andrea Cosi, bronce. También una italiana secundó a María Pérez, pero no fue la vigente campeona e íntima amiga Antonella Palmisano, sino Alexandrina Mihai, que entró a 58 segundos de la española, un mundo. El bronce se lo llevó Lyudmila Olyanovska. La carrera sí fue un mano a mano entre Palmisano y Pérez hasta el kilómetro 10. Las dos amigas avanzaron a la par hasta que se juntaron los grupos de cabeza del medio maratón femenino y el maratón masculino. María se enganchó entonces al ritmo que marcaba Miguel Ángel López, en ese momento segundo en la prueba larga, y empezó así a construir su victoria. Antes, no dudó en ofrecer su mano cuando Palmisano tropezó con una valla, Pérez la ayudó a recuperar el equilibrio. Más tarde la esperaría también en la meta, donde la italiana terminó quinta, para abrazarla y consolarla. Poco a poco, los dos españoles se fueron quedando solos mientras Palmisano daba muestras de sufrimiento. Pérez había advertido antes de la salida que engancharse al ritmo de los hombres podía ser una de las pocas ventajas de aquel circuito y lo convirtió en el punto de ruptura. El ritmo compartido benefició a ambos. La ventaja de la española fue tan amplia que se permitió marchar los últimos metros con una bandera de España desplegada. Con todo, batió el récord del mundo de una prueba aún incipiente, una muesca más para el palmarés sin igual de la granadina, doble medallista olímpica y tetracampeona mundial. «Estoy feliz, no me esperaba ni la marca», declaró la granadina en televisión poco después de cruzar la meta, coronada con una tiara fabricada por la madre de Palmisano. «Me hubiera gustado que Antonella hubiera estado en el podio. Creo que esta corona también es suya», dijo la granadina. «El circuito ha sido duro, pero la temperatura ha sido idónea. Se nota el desnivel, pero he podido disfrutar al final».

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