Publicado: mayo 21, 2026, 2:49 pm
Un complot planificado para intentar asesinar al cantante Jack Avery, exmiembro del grupo musical Why don’t we, ha situado en el punto de mira a su expareja y madre de su hija, Gabbi González. Y es que la influencer, muy popular en TikTok, fue detenida el pasado lunes, día 18 de mayo, en el condado de Los Ángeles, en California, desde donde permanece bajo custodia sin derecho a fianza.
De acuerdo a fuentes policiales, tal y como recogió TMZ, la joven de 24 años fue arrestada la semana anterior en el condado Humboldt, en California, cuando se encontraba a punto de embarcar en dirección a Los Ángeles, lugar donde, este lunes, fue trasladada para ingresar en calidad de prisión provisional, a la espera de pasar a disposición judicial.
El padre de Gabbi, cuyo nombre es Francisco González, también resultó arrestado y puesto en prisión ese mismo día en una operación policial similar ocurrida en Florida, atribuyéndoles a ambos cargos de conspiración e intento de homicidio. No obstante, aún no fue extraditado a Los Ángeles, desde donde se espera que comparezcan este semana.
Mientras las líneas de investigación siguen su curso, las principales hipótesis apuntan a la posible implicación de Gabbi y de su padre en un presunto complot de asesinato sobre el que las autoridades locales y federales —incluido el FBI— llevarían investigando desde hace tiempo.
De hecho, en septiembre de 2025, Jack Avery, de 26, reveló en una entrevista que agentes del FBI se habían personado en su domicilio para advertirle de que existía un plan para asesinarlo, aunque en aquel entonces aún se desconocía que una de las presuntas implicadas pudiera ser su expareja —a quien elogiaba sin reservas por su labor como madre de su hija—, y su exsuegro.
Según el citado medio, Gabbi González, conocida en redes sociales por su contenido sobre maternidad y su afición por los viajes y la naturaleza, se encontraba inmersa en una tensa batalla judicial por la custodia de su hija en común con Avery, una niña de 7 años llamada Lavender, cuando su padre se vio envuelto en el supuesto complot que, al parecer, comenzó a gestarse en 2021.
En este contexto, el objetivo inicial de Francisco era rastrear los movimientos de Jack y fotografiarle durante su estancia en la isla de Hawái realizando actividades como fumar o beber, con la intención de utilizar esas imágenes en la disputa por la custodia y favorecer así que su hija obtuviera un acuerdo más ventajoso.
Sin embargo, un enigmático intercambio de mensajes entre padre e hija en el que él aseguraba que «nunca es demasiado pronto» para ponerse en contacto con Barça levantó todas las sospechas. Y es que, de acuerdo a los informes policiales, podría tratarse de Dustin Barca, un hombre al que habrían recurrido más tarde a través de un amigo de Gabbi, Kai Cordrey, para amenazar a Jack.
Bajo la premisa de unos «pagos por desarrollo web», Francisco habría enviado de forma telemática alrededor de 10.000 dólares a Kai, quien, en declaraciones con un agente federal, admitió que se trataba de una tapadera. Asimismo, entre la información proporcionada en el caso, destacan conversaciones privadas entre padre e hijo sobre la realización de los pagos y su posible objetivo.
