Publicado: enero 5, 2026, 3:15 am
Dos de los hitos que tiene marcados en rojo el Govern de Salvador Illa están relacionados directamente con la tesorería autonómica. Uno es la propuesta para un nuevo modelo de financiación; otro es la condonación de parte de la deuda que la Administración catalana acumula del Fondo de Liquidez Autonómico (FLA), el auxilio financiero con el que el Estado rescató a la mayoría de las comunidades autónomas tras la Gran Recesión. Mientras ambos instrumentos siguen cocinándose a fuego lento en Moncloa, la Generalitat abre 2026 con la mejor valoración crediticia en una década: las tres agencias de calificación que fiscalizan sus cuentas han dejado de considerar su deuda como bono basura.
