Publicado: octubre 5, 2026, 8:54 pm
La UEFA Nations League ha vuelto a certificar que en el fútbol de élite nadie regala nada, y que la mística en los banquillos puede ser tan determinante como el talento sobre el césped. En una jornada trepidante del Grupo A, la selección de Francia venció 4-1 a Bélgica en el Stade de France, en un duelo electrizante donde emergió la icónica y legendaria ‘flor de Zidane’. El combinado de Zinedine Zidane sufrió muchísimo más de lo normal ante su público, coqueteando peligrosamente con la catástrofe antes de obrar una remontada exprés en el tramo final que reconfigura su destino. Por su parte, la selección de Italia también ganó 3-1, metiendo máxima presión a la zona noble de la tabla. El partido en el Stade de France comenzó de la peor manera para los galos. Una Bélgica bien plantada sorprendió a la zaga local y se adelantó por mediación de Dodi Lukébakio, quien firmó el tanto inicial silenciando el feudo parisino. Durante buena parte del encuentro, la inoperancia ofensiva y el desajuste defensivo de Les Bleus los condenaba virtualmente a la tercera plaza del grupo, una posición crítica que los obligaba a jugársela a una sola carta contra Italia en la trascendental penúltima jornada. La soga apretaba el cuello del técnico marsellés. Sin embargo, cuando el abismo acechaba, la providencia y los cambios de Zidane surtieron un efecto demoledor. La rebelión de la nueva hornada francesa la inició Désiré Doué, firmando el empate y devolviendo la fe a las gradas. Apenas unos minutos después, el talentoso Rayan Cherki desató la locura al culminar la remontada con el segundo gol local. La guinda del pastel la puso Michael Olise, con dos goles que maquillan un partido sumamente sufrido. Francia respira aliviada gracias a una ráfaga de genialidad juvenil que les deja con un pie y medio en la siguiente fase. Por su parte, hay que destacar que la victoria de Italia ante Turquía consolida el crecimiento futbolístico de la Azzurra. Gianluca Scamacca fue el encargado de abrir el marcador para el conjunto italiano con un remate certero. A pesar del dominio inicial local, la selección turca no bajó los brazos y logró poner las tablas provisionales gracias a una gran definición de Aral Simsir. Sin embargo, la reacción de Italia no se hizo esperar. El defensor Riccardo Calafiori devolvió la ventaja a los suyos con un impecable cabezazo tras un saque de esquina, demostrando su gran faceta ofensiva. Ya en los minutos finales, el joven Francesco Pio Esposito selló la victoria definitiva al culminar un contraataque letal. Este triunfo revitaliza por completo las aspiraciones de Italia en el torneo.
