Publicado: julio 25, 2026, 6:23 am
Con la llegada del calor, muchas personas cambian las zapatillas por sandalias o chanclas. El problema es que no todas son una buena opción si vamos a caminar mucho. De hecho, hay algunas sandalias que no recomendaría ni a mi peor enemigo para usarlas durante horas.
Un ejemplo claro de esto son las chanclas de dedo, como las típicas Hawaianas. Al no sujetar el talón, el pie tiene que hacer más esfuerzo para mantenerlas en su sitio, lo que puede favorecer dedos en garra, sobrecarga en la planta del pie e incluso molestias como la fascitis plantar. Esto no significa que estén prohibidas. Se pueden usar para ir a la playa, a la piscina o a las duchas del gimnasio, siempre que no vayamos a caminar demasiado.
Pero para pasear, hacer turismo o pasar muchas horas de pie, existen opciones mucho mejores. Una buena sandalia debería tener sujeción por detrás, algo de amortiguación, buena estabilidad y una suela que agarre bien. También es importante que permita ajustar las tiras, porque no todos los pies tienen la misma forma. Entre las sandalias más conocidas están las tipo Birkenstock. A algunas personas les van muy bien, sobre todo si su arco plantar coincide con la forma de la plantilla.
Pero en otros casos, especialmente en pies muy planos, pies con artrosis o plantas sensibles, ese arco tan marcado puede resultar incómodo. Si hablamos de opciones recomendables, una de mis favoritas es la Teva Aventrail. Es una mezcla entre sandalia y zapatilla para caminar. Tiene buena amortiguación, ligera elevación en el talón, muy buen agarre y una sujeción excelente. Es ideal para caminar muchos kilómetros, hacer turismo o incluso moverse por senderos sencillos. Otra opción interesante son las sandalias tipo modelos de senderismo de Quechua. Tienen buena relación calidad-precio, suelen sujetar bien el pie y hay opciones para diferentes presupuestos. Quizá no sean las más bonitas del mundo, pero funcionalmente cumplen muy bien.
Y si buscamos algo más estético, una opción muy interesante es la Gioseppo Lunenburg. Es una sandalia de marca española, con buena amortiguación, suela cómoda, cierres ajustables y un diseño más fácil de combinar. Puede ser una buena alternativa para personas con fascitis plantar, metatarsalgia o molestias en la planta del pie, siempre que al probarla resulte cómoda.
En resumen: para trayectos cortos, casi cualquier sandalia puede valer. Pero si vas a caminar mucho, busca siempre sujeción en el talón, buena amortiguación, estabilidad y espacio suficiente para tus dedos. No existe la sandalia perfecta para todo el mundo, sino la más adecuada para tu pie, tu actividad y tus posibles molestias.
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