La 'cara b' del pacto: Trump sale de una guerra "impopular", Irán espera alivio económico... e Israel podría "boicotearlo" - Estados Unidos (ES)
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La 'cara b' del pacto: Trump sale de una guerra «impopular», Irán espera alivio económico… e Israel podría «boicotearlo»

Publicado: junio 16, 2026, 6:23 am

Estados Unidos e Irán anunciaron este domingo un acuerdo de paz después de más de 100 días de guerra, con la mirada puesta en la reapertura del estrecho de Ormuz y aparcando para próximas fases de la negociación el asunto del programa nuclear de Teherán. El pacto se firmará el próximo domingo en Suiza y de la celebración en Washington se ha pasado al alivio en Europa y a la cautela en Teherán, con Israel rechazando formar parte de la firma. En general, los expertos consultados muestran la ‘cara b’ del acuerdo: Trump sale de una guerra «impopular», Irán espera alivio económico e Israel es «el gran derrotado». Es más, el propio líder supremo iraní, Mojatba Jamenei, apuntó que ellos son «los vencedores indestructibles» tras el acuerdo.

Daniel Bashandeh, politólogo iraní, explica a 20minutos que Irán, a través de sus nuevos negociadores, va a usar el pacto para «justificarse internamente y consolidar un nuevo equilibrio de poder». Al mismo tiempo, asume que la contrapartida que exige Teherán en el marco del acuerdo es bastante clara. «A la espera de una respuesta oficial sobre el memorándum, según lo comunicado por Iran la prioridad es el alivio económico frente a la cuestión nuclear. Necesitan vender resultados», sostiene el analista.

Una vez firmado el acuerdo el viernes, comenta Bashandeh, habrá que mirar cuáles son las siguientes fases. «Si hay avances en el terreno económico, los nuevos interlocutores iraníes tendrán más fácil justificar concesiones en la política nuclear. En caso de fracasar, la confrontación favorecerá la militarización política en Irán», expone, y todo eso lo ve compatible con las intenciones de Estados Unidos. «Si Trump quiere avanzar en estas negociaciones para garantizar que Irán no tenga un arma nuclear y el estrecho esté abierto, la clave pasaría por negociar cuestiones económicas«.

Es decir, todo se ha convertido en un quid pro quo, con una gran duda sobrevolando la situación: el papel de Israel. Tel Aviv, considera el politólogo, «seguirá presionando para que la interlocución entre Irán y EEUU no llegue a buen puerto». Es decir, mantiene su posibilidad de «boicot». Y es que Benjamin Netanyahu avisó de que sus tropas seguirán en el Líbano pese al pacto. «Nuestra lucha no ha terminado».

Y es que el Gobierno israelí ya se ha pronunciado en este sentido. El acuerdo no va con ellos. «El acuerdo de Trump no nos obliga. Israel no está subordinado a Estados Unidos y somos un país independiente y soberano. Nuestra obligación es hacia los ciudadanos de Israel, los soldados de las FDI y el pueblo judío, y nuestra obligación histórica hacia los judíos perseguidos y asesinados en miles de años de diáspora, es brindar seguridad a los judíos en la Tierra de Israel», escribió en redes sociales su ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir.

«Cada vez que nos hemos rendido a la presión internacional a expensas de la seguridad de Israel, hemos pagado un precio en sangre con intereses. Esto fue cierto en los Acuerdos de Oslo, fue cierto en el acuerdo de Líbano en 2006, y fue cierto en todo el período de contención en Gaza que nos explotó en la cara», añadió. En la misma línea habló su homólgo de Defensa, Israel Katz. «El primer ministro, Benjamin Netanyahu, y yo estamos impulsando una política clara que determina que las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) permanecerán en las zonas de seguridad de Líbano, Siria y Gaza, sin límite de tiempo alguno, para proteger desde allí la frontera y las comunidades israelíes contra los elementos yihadistas», señaló.

La foto completa, por lo tanto, es complicada, Daniel Gil, de The Political Room, añade que «el gran derrotado» del acuerdo entre Estados Unidos e Irán es precisamente Israel. «No cumple ninguno de sus objetivos, no cambia la balanza ni el equilibrio de poder en Oriente Medio a su favor. De hecho, Irán sale reforzado, además ya no solo en términos militares y políticos, sino que además ese alivio de las acciones va a permitir aumentar todavía su posición», expone. Y es que eso va de la mano, dice, del refuerzo de las estructuras iraníes. El acuerdo «también refuerza el liderazgo iraní y las estructuras del Estado iraní, que era otro de los objetivos que tenía Israel, debilitarlas profundamente, independientemente del cambio de régimen, que sabemos que no era necesariamente una de las cuestiones que perseguía Israel, más que debilitar el Estado iraní».

Israel no cumple ninguno de sus objetivos, no cambia la balanza ni el equilibrio de poder en Oriente Medio

Israel, en realidad, «asume una derrota sin paliativos», pero del lado estadounidense, argumenta el analista, Donald Trump «sale de una guerra que era impopular», con la mirada puesta en los efectos que podría tener electoralmente el conflicto en las elecciones de medio mandato previstas para noviembre. «La inflación y la subida de los precios del petróleo estaban afectando también a la industria estadounidense y en general a la economía global. Era algo que desde Estados Unidos obviamente veían de manera desfavorable para sus intereses, así que en ese sentido solucionan parcialmente esos problemas», explica, pero en realidad, avisa, Washington «admite una derrota» en Oriente Medio.

«Trump ya incumplió su promesa de no más guerras metiéndose en esta guerra y ahora sale de una manera deshonrosa sin cumplir tampoco ninguno de sus objetivos estratégicos, ya que ahora se firma un acuerdo donde a Irán ya se le dan muchas de las cosas que el régimen ayatolá quería a cambio de desmantelar su programa nuclear, pero sin desmantelar el programa nuclear, por lo que Irán refuerza su posición negociadora», desarrolla. En general, Teherán se puede anotar el tanto como ganador de esta guerra visto el pacto.

Gil concluye con una análisis más general: la región ya no va a ser la misma. «Lo más evidente es una nueva escalada en términos armamentísticos en el Golfo. Estos países ya tienen muy claro que deben soportar su propia defensa, que no pueden confiar su defensa en Estados Unidos, que Israel no es un actor que genere estabilidad en la región y que Irán siempre va a ser una fuerza disruptiva y tiene la capacidad para seguir siéndolo», termina.

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