Publicado: octubre 24, 2026, 3:24 am
La gran evolución que están protagonizando los agentes de inteligencia artificial empieza a generar preocupación entre los bancos de Estados Unidos. Han detectado herramientas de terceros accediendo a las cuentas de sus clientes y realizando acciones que podrían ir más allá de lo que estos les han pedido. Varias entidades están tomando medidas para limitar el acceso a estos sistemas y evitar posibles problemas que afecten al dinero de los usuarios.
Según reportan desde Axios, en muchos de los casos detectados, los agentes de IA entran a las cuentas bancarias con el permiso del cliente y utilizando los datos de acceso. El problema es que la mayoría de los bancos exige que sean los propios usuarios quienes inicien sesión, por lo que esta acción incumple sus normas.
De hecho, también se ha detectado que determinados agentes contactan con los centros de atención telefónica de las sucursales para realizar acciones por su cuenta, sin que quede claro si el cliente se lo ha pedido. La principal dificultad con la que se encuentran los bancos es que no siempre pueden distinguir si las herramientas están siguiendo las instrucciones de una persona o si van más allá de lo permitido.
Ya limitan el acceso de la IA
Para reducir los riesgos, muchas entidades están apostando por el acceso de «solo lectura», el cual permite a los agentes consultar los datos financieros, pero les impide realizar operaciones o modificar información. Desde Axios ponen como ejemplo Quicken, una aplicación de gestor de presupuestos.
En cambio, otros bancos han optado por restringir más estas herramientas: Morgan Stanley ha empezado a bloquear el acceso de agentes de terceros a sus plataformas, mientras que JPMorgan, Bank of America y Citi también están poniendo límites. Además, las entidades preparan planes para reaccionar más rápido ante posibles incidentes y recuperar el control de las cuentas si algo sale mal.
Por el momento, desde Axios no concreta el número de cuentas que se han visto afectadas ni confirma pérdidas económicas relacionadas con estos casos. Es cierto que toda protección es buena, pero teniendo en cuenta la evolución de esta tecnología, será un trabajo continuo para evitar que escenarios como estos vuelvan a suceder.
