Publicado: julio 4, 2026, 1:24 am
La inteligencia artificial generativa ha dejado de ser únicamente una herramienta capaz de responder preguntas o crear imágenes. En apenas unos años, se ha convertido en una tecnología transversal que empieza a transformar la forma en la que las personas y, sobre todo, las empresas se desenvuelven en su día a día. La IA actual, en el entorno empresarial, desarrolla software, atiende a clientes, protege sistemas, analiza información y automatiza procesos. Pero detrás de cada respuesta de un modelo, de cada agente autónomo y de cada nueva aplicación existe una enorme infraestructura de centros de datos, chips, almacenamiento y capacidad de cálculo.
La inteligencia artificial vive en la nube y, al mismo tiempo, está impulsando su crecimiento a una velocidad inédita.
Puede que precisamente por eso Google Cloud atraviesa uno de los mejores momentos de su historia. La división de nube de Alphabet alcanzó los 20.000 millones de dólares de facturación durante el primer trimestre de 2026, un 63 % más que un año antes, el mayor crecimiento registrado desde que la compañía comenzó a publicar sus resultados por separado. La IA empresarial se ha convertido ya en su principal motor, reforzando la posición de Google como el tercer gran proveedor mundial de infraestructura cloud, por detrás de Amazon Web Services y Microsoft Azure.
En España, la compañía cuenta desde 2022 con una región de nube propia en Madrid y trabaja con grandes empresas y administraciones en proyectos relacionados con datos, ciberseguridad, inteligencia artificial generativa y agentes autónomos. Su apuesta más reciente es una alianza con Telefónica para ofrecer servicios de nube soberana: la información permanece alojada en la infraestructura española de Google, pero las claves que permiten descifrarla quedan bajo el control de la operadora nacional. Un modelo con el que ambas compañías quieren responder a las exigencias de las administraciones públicas y de sectores que manejan información especialmente sensible.
Al frente de esta estrategia en España y Portugal se encuentra Isaac Hernández, director general de Google Cloud para Iberia y una de las principales voces de la compañía en nuestro país. Con él hablamos sobre el crecimiento del negocio, la posición de Google en la carrera global de la IA, el salto desde los asistentes que responden hasta los agentes capaces de actuar, su impacto sobre el empleo y los límites de la soberanía tecnológica europea. Hernández sostiene que la oportunidad es demasiado importante para dejarla pasar: “España no se puede permitir perder la ola de la inteligencia artificial”.
