Publicado: abril 26, 2026, 9:35 am
Pensar una y otra vez en los asuntos que nos preocupan es inevitable. ¿Una discusión con tu pareja? ¿Un momento de tensión en la familia? ¿Un informe de trabajo sin acabar? Todo merece nuestra atención y nuestra reflexión. Pero hacerlo como hábito no va a hacer que el problema se resuelva, sino que puede, incluso, hacernos más daño y hasta derivar en un cuadro de ansiedad. Conviene aprender a detectar cuando somos presa de la rumiación y saber gestionarla bien para no repetir el patrón. Leer
