Publicado: noviembre 6, 2026, 6:26 am
IAG, el ‘holding’ que controla Iberia, British Airways o Vueling -entre otras aerolíneas-, rinde cuentas con el mercado para informar de unos resultados especialmente condicionados por la crisis del queroseno que ha desatado la guerra en Oriente Próximo. Finalizada la temporada de verano, los ingresos del grupo ascendieron un 2,3% hasta cosechar un récord de 25.808 millones a cierre de septiembre, según ha comunicado este viernes a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).
En el mismo periodo, la compañía redujo un 16,2% su beneficio después de impuestos hasta 2.264 millones, lastrada por el aumento de los costes del combustible que aumentaron un 30% respecto al verano pasado, lo que supone un incremento de 570 millones de euros. Además, las incidencias en el control del tráfico aéreo, los fallos del sistema de equipajes de Heathrow (Londres) y los problemas de mantenimiento en todo el sector aumentaron las disrupciones operativas y los costes no relacionados con el combustible. En concreto, IAG calcula una factura anual de queroseno de 8.900 millones y asegura haber cerrado ya coberturas del 45% para el próximo ejercicio.
La evolución del negocio, sin embargo, presenta importantes diferencias por mercados. El Atlántico Norte se ha convertido en uno de los principales motores de crecimiento, con un incremento del 11% en los ingresos unitarios durante el tercer trimestre, mientras que el Atlántico Sur mantiene también una evolución favorable, con una subida del 2,3%. En Europa, por el contrario, la elevada capacidad de la competencia ha obligado al grupo a ajustar su oferta, especialmente en Iberia (-3%) y Vueling (-5,2%), con el objetivo de proteger la rentabilidad.
Por compañías, todas han acusado el encarecimiento del combustible, aunque con distinta intensidad. Iberia registró un beneficio de explotación antes de partidas excepcionales de 978 millones de euros en los nueve primeros meses, un 8,9% menos que en el mismo periodo del año anterior. British Airways obtuvo 1.493 millones de libras (1.791 millones de euros), frente a los 1.637 millones de libras (1.963 millones de euros) de 2025, mientras que Vueling redujo su resultado un 17,4%, hasta los 303 millones de euros. Aer Lingus fue la más perjudicada, con un descenso del beneficio del 56,8%, hasta los 108 millones.
A pesar del deterioro de los márgenes, la compañía mantiene una posición financiera sólida. La deuda neta se situó en 4.220 millones de euros a cierre de septiembre, frente a los 5.948 millones registrados al término de 2025, mientras que el apalancamiento neto descendió hasta las 0,6 veces. La liquidez total alcanzó los 12.490 millones de euros, un respaldo que permite a IAG mantener su política de remuneración al accionista. En este sentido, el grupo ha anunciado un incremento del 10% en el dividendo a cuenta, hasta los 0,053 euros por acción, y ha puesto en marcha el último tramo de su programa de recompra de títulos, dotado con otros 500 millones de euros. Esta operación completa un plan de recompra de acciones de 1.500 millones que está previsto que finalice en febrero de 2027.
De cara al cierre del ejercicio, IAG mantiene sus previsiones y confía en alcanzar un margen de explotación antes de partidas excepcionales de, al menos, el 12%, dentro de su objetivo estructural de entre el 12% y el 15%. El grupo espera que la capacidad operada durante 2026 sea ligeramente inferior a la de 2025, mientras encuentra motivos para el optimismo en la fortaleza de la demanda de largo radio. De hecho, asegura tener ya garantizado el 85% de las reservas previstas para el cuarto trimestre y observa unas perspectivas comerciales especialmente positivas para el arranque de 2027.
