Publicado: junio 5, 2026, 11:21 pm
El euríbor está recorriendo su propio camino ascendente atemorizado por las consecuencias inflacionarias de la guerra de Irán, que acaba de cumplir tres meses de conflicto. El índice interbancario ha superado su primera semana hábil con una media superior al 2,8% , prácticamente la misma referencia que tuvo en mayo, pero muy por encima de los niveles en los que se encontraba a finales de febrero, en el 2,2%, justo antes de la intervención militar de EE.UU. en Teherán. Durante estos primeros compases de junio, el euríbor se ha movido entre el 2,76% y el 2,86%, sin visos de retroceder aunque sea mínimamente hasta niveles de mayor moderación. Con estos registros, el índice no descarta que el Banco Central Europeo (BCE) pueda optar por elevar un cuarto de punto los tipos de interés de la zona euro, desde el 2% actual. Todo dependerá de la evolución de los precios durante las próximas semanas hasta la reunión que el consejo de gobierno del banco emisor de la zona euro realice el próximo jueves 11, que será clave para testar la valoración que realizan de la situación monetaria. Lo que el euríbor sí está dejando claro es que ve más probable una etapa de tipos más altos que cuando comenzó la contienda bélica. Entonces se situaba en el 2,2%. Hoy, en el 2,8%. Y cada día más cerca del 3%, la referencia que sirve para expresar un nuevo salto del coste de toda la financiación de la zona euro, desde las hipotecas para adquirir vivienda hasta los créditos al consumo para las compras del día a día, o los préstamos que precisan las empresas para su funcionamiento. En el caso de las hipotecas es especialmente sensible esta subida del euríbor, al aproximarse al techo del 3%, en un contexto marcado por la subida incesante de los precios de las viviendas en prácticamente toda España. Si la hipoteca media ya supera los 150.000 euros de capital, cambiar un tipo del 2,2% a cerca del 3% puede suponer un gasto extra para las familias de unos 50 euros al mes, que resultan en 1.100 euros más a lo largo de un año. La financiación, que hasta ahora actuaba como bálsamo a la hora de acceder a una vivienda gracias a unos tipos competitivos, es cada vez más cara y, por tanto, dificulta aún más ese paso trascendental en la vida de muchos jóvenes, que no solo no disponen el ahorro necesario mínimo para acometer una operación financiera (el 20% que no cubre la hipoteca más los gastos e impuestos), sino que ahora se pueden encontrar con unos créditos con cuotas más altas de las que existían hace apenas tres meses. El precio medio de la vivienda se ha disparado más de un 10% en el último año. Este comportamiento del mercado ha derivado en un tipo de interés de los préstamos a tipo fijo del 2,83% y los variables en el 2,86% , según el Instituto Nacional de Estadística (INE). Esta circunstancia se explica por la feroz competencia entre los bancos, hecho que les ha obligado a tratar de mantener atractivas las ofertas, especialmente en los préstamos variables, que son aquellos en los que tienen más margen para ajustar el diferencial, dado que el euríbor puede adaptarse a las futuras subidas de tipos). Para quienes ya estén hipotecados a tipo variable, sus cuotas también subirán este mes, si les toca renovación. Básicamente, porque el euríbor del mes de junio de 2025 se encontraba moviéndose en el 2%, precisamente el nivel más bajo de los últimos años, que ahora se ha visto superado por la contienda de Irán.
