Publicado: junio 22, 2026, 11:24 am
La primera ola de calor ya ha llegado. Durante las últimas semanas, las búsquedas de ventiladores portátiles en Wallapop aumentaron un 300% y sus ventas se duplicaron, según datos de la plataforma. Y eso que el verano acaba de empezar. Para sobrellevar las altas temperaturas de los próximos meses, un buen ventilador puede convertirse en el mejor aliado. En las últimas semanas hemos probado varios modelos con precios y prestaciones muy diferentes. Empezamos por la opción más asequible. Hace unas semanas, Aldi puso a la venta un ventilador sin aspas de la marca Ambiano por 39,99 euros. Su diseño recuerda claramente al de los ventiladores de Dyson : un aro por el que sale el aire sin aspas visibles. Incluye tres velocidades, función de oscilación, temporizador y una iluminación LED de siete colores. Compararlo con un Dyson Purifier Hot+Cool HP1, cuyo precio ronda los 500 euros y que además purifica el aire y funciona como calefactor, sería injusto. Aun limitándonos a su función como ventilador, el modelo de Dyson sigue estando por delante en tres aspectos: la calidad de construcción, el número de velocidades (diez frente a tres) y, sobre todo, el nivel de ruido a máxima potencia. Más allá de la estética, el parecido entre ambos termina ahí. El modelo de Aldi cumple correctamente como ventilador y, al no tener aspas, resulta más seguro si hay niños o mascotas en casa. Las luces LED son un añadido puramente decorativo, pero por su precio ofrece un rendimiento más que razonable. Eso sí, conviene recordar que ni este modelo ni el Dyson de 500 euros enfrían realmente una habitación: simplemente mueven el aire y aumentan la sensación de frescor. La otra propuesta que hemos probado son los nuevos TurboCool Ultra Mist de Dreo, situados en un punto intermedio tanto en precio como en prestaciones. Su principal novedad es la incorporación de un sistema de nebulización integrado. La idea recuerda a los pulverizadores de agua que se utilizan en muchas terrazas durante el verano, aunque adaptada para interiores. La clave está en que el sistema genera gotas de apenas 17 micras y elimina las de mayor tamaño mediante un doble canal. El resultado es una niebla muy fina que se evapora antes de llegar al suelo o a los muebles, evitando que todo acabe mojado. Según el fabricante, este sistema puede reducir la temperatura hasta seis grados con el modelo 765S (sale por unos 220 euros) y hasta tres con el 516S (unos 100 euros), aunque el resultado depende del tamaño de la estancia. Cuanto mayor sea la habitación, menor será el efecto. El 765S proyecta el flujo de aire hasta 18 metros, mientras que el 516S alcanza unos 10. En nuestras pruebas conseguimos reducir la temperatura de una habitación pequeña en unos minutos. La bajada real fue de unos dos grados, pero la combinación del aire con la evaporación del agua produce una sensación de frescor inmediata, incluso con la ventana abierta, siempre que se permanezca dentro del alcance del ventilador. La autonomía del depósito de agua es de unas 7,5 horas en el 765S y de 3,5 horas en el 516S con la nebulización al máximo. A la potencia mínima pueden funcionar cerca de 24 horas seguidas, aunque basta con rellenar el depósito cuando se vacía. Eso sí, conviene utilizar agua destilada en lugar de agua del grifo para evitar la acumulación de cal y prolongar la vida útil del sistema de nebulización. Ambos modelos incluyen mando a distancia y pueden controlarse desde la aplicación de Dreo. De los dos, el que más nos ha convencido es el 516S . El 765S ofrece mejores prestaciones, pero también es mucho más voluminoso -mide 1,1 metros de altura- y a máxima potencia resulta incluso más ruidoso que un aire acondicionado convencional. En nuestro caso, el 516S se ha convertido en la opción elegida para la caravana este verano. Consume poco, proporciona una sensación de frescor casi inmediata y, tras probar numerosos ventiladores que prometían reducir la temperatura sin recurrir a un aire acondicionado, es el primero que realmente nos ha dejado esa impresión.
