Publicado: septiembre 10, 2026, 10:26 am
Madrid ya cuenta las horas para el vivir el Gran Premio de España de F1, que tendrá lugar entre el 11 y el 13 de septiembre del Madring, el nuevo circuito de la capital situado en el entorno de IFEMA y Valdebebas. El trazado madrileño cuenta con 5,47 kilómetros, 22 curvas y un tiempo de vuelta estimado cercano al minuto y medio.
No todas las zonas exigirán lo mismo a los pilotos. Algunas destacan por las fuertes frenadas y las oportunidades de adelantamiento, mientras que otras pondrán a prueba la precisión al volante durante varios segundos. Entre todas ellas hay tres sectores que prometen concentrar buena parte de la tensión del Gran Premio: la primera curva, las curvas enlazadas de Valdebebas y La Monumental.
De más de 300 km/h a una frenada al límite
La primera curva será uno de los puntos más delicados de la vuelta. Los pilotos llegarán a ella después de recorrer la recta principal a velocidades que pueden superar los 300 kilómetros por hora. En este primer giro tendrán que frenar hasta los 100 kilómetros por hora. La combinación de velocidad y frenada la convierte en uno de los principales escenarios para los adelantamientos. Además, será la primera oportunidad de los pilotos para ganar posiciones, lo que puede aumentar el riesgo de contactos en los primeros metros de carrera.
Velocidad y precisión en las enlazadas
Después de superar la primera parte del trazado, los monoplazas se adentrarán en la zona de Valdebebas. Allí se encuentra uno de los sectores más rápidos y exigentes del circuito: Las Enlazadas de Valdebebas. La zona llega después de la curva 13, un giro lento de 84 grados que obliga a reducir considerablemente la velocidad antes de afrontar una sucesión de curvas mucho más rápidas.
Los pilotos tendrán que encontrar el equilibrio entre mantener la velocidad y colocar el monoplaza correctamente para encadenar los siguientes giros. El reto no estará únicamente en la velocidad punta. En un sector de curvas enlazadas, un pequeño error en una de ellas puede comprometer las siguientes, haciendo especialmente importante la trazada y el control del coche.
Además, al final de este tramo llega otro de los puntos clave del circuito: la curva 17. Los pilotos tendrán que pasar de alrededor de 280 km/h a unos 100 km/h mediante una fuerte frenada para afrontar un giro de 84 grados. Una transición radical que convierte este punto en otra de las zonas con mayor exigencia del Madring.
La Monumental, el gran desafío de Madring
Pero si hay una curva que ha despertado especial expectación desde que se conoció el trazado es La Monumental. Su nombre procede de su forma semicircular, que recuerda a una plaza de toros, y será uno de los elementos más singulares del circuito madrileño. La curva tendrá 547,8 metros de longitud y un peralte del 34%, equivalente a unos 13,2 grados. Los monoplazas permanecerán girando durante varios segundos, algo poco habitual en la Fórmula 1 moderna.
Un circuito con varios puntos de máxima exigencia
Aunque estas tres zonas concentran buena parte de la atención, Madring tendrá otros puntos en los que los pilotos deberán extremar la precisión. La curva 5 llegará después de una larga semirrecta y obligará a frenar desde velocidades cercanas a los 340 km/h hasta aproximadamente 80 km/h, convirtiéndose en otro lugar propicio para los adelantamientos.
También destacan la subida de Las Cárcavas, con un desnivel del 8%, y las curvas 20 y 21, dos de los giros más cerrados de la parte final del trazado. La curva 20, con un ángulo de 117,5 grados, será además una de las últimas oportunidades claras para intentar un adelantamiento antes de afrontar el tramo final.
