Publicado: octubre 23, 2026, 12:41 am
La preocupación de los españoles por la jubilación, especialmente de los que están próximos, es muy elevada. Es una de las conclusiones de la Encuesta de Ahorro para la Jubilación del Grupo Mutua Madrileña. El nivel de preocupación por la sostenibilidad del sistema entre los encuestados obtiene una valoración media de 4,4 sobre cinco puntos. Además, la mayoría de encuestados cree que su pensión del futuro se quedará ligeramente por debajo o muy por debajo de sus necesidades en la jubilación frente a un 35% de encuestados que piensan que será suficiente. Pero aún con este contexto, los españoles no toman medidas para solventarlo . La preocupación, señalan desde el grupo, no se ha traducido en acciones concretas. La mitad de los encuestados no está ahorrando para la jubilación y señalan como principal motivo la falta de capacidad, pero entre los no ahorradores un 65% tampoco tiene pensado hacerlo en el futuro. Entre quienes sí lo hacen, el 75% aporta al menos 5.000 euros al año para preparar su jubilación, aunque la mayoría de los que ahorran no lo hace de forma planificada. También, quienes tienen estudios superiores tienen mayor sensibilidad a ahorrar para complementar su pensión del futuro. Si hablamos de la cuantía de las pensiones actuales, la percepción cambia ligeramente y se percibe como «relativamente suficiente», lo que supone que la mayoría no ha tenido que alterar su patrón de gastos y, si lo ha hecho, se ha tratado de un ligero ajuste. Entre los productos, lo que más se valora es la seguridad, la rentabilidad y la liquidez y los que más predominan a la hora de contratarlos son los planes de pensiones individuales. Sin embargo, los planes de pensiones de empleo, los que promueven las empresas para sus empleados, todavía no alcanzan el nivel de penetración deseado. Asismimo, quienes los tienen menos de la mitad de los trabajadores realiza aportaciones adicionales a las que ya realiza su empleador. Para el presidente del Grupo Mutua Madrileña, Ignacio Garralda, «la adscripción automática a planes de empleo es clave para lograr una sistema de previsión social más sólido». El ejecutivo insistió en que la implantación de este sistema en nuestro país «debe formar parte de un modelo integral que combine aportaciones de trabajadores y empresas, mecanismos efectivos de salida voluntaria, incentivos adaptados a rentas bajas y una implantación gradial que tenga en cuenta la elevada presencia de pymes, autónomos y trabajadores con carreras laborales discontinuas». Según explicó, el sistema español cuenta todavía con tasas bajas de cobertura en comparación con Europa ya que solo unos 3,3 millones de personas disponene de un plan de empleo, lejos del objetivo de alcanzar los 11 millones en 2030. La aportación media también es reducida: 117 euros en 2025, según Airef. Garriga señaló que el «desequilibrio» entre el sistema de pensiones y su sostenibilidad futura se ha acentuado durante 2026. Este año, las transferencias necesarias del Estado para sostener el gasto podría alcanzar los 60.000 millones de euros, lo que equivale al 3,5% del PIB español. La Comisión Europea también señala a España como uno de los países «con un desarrollo más limitado de las pensiones comeplementaarias y, al mismo tiempo, sometido a mayores presiones en materia fiscal y de suficiencia». España es el país que mayor impacto tendrá, en términos de PIB, en su gasto en pensiones, hasta el 16,2%. El informe elaborado por Mutua Madrileña también contiene una visión internacional, con Reino Unido como referencias destacadas ya que ambos tienen modelos de adscripción automáticas a planes de empleo, aunque cada país debe adaptar a su sistema el modelo y estudiar el impacto. Para la CEOE España suspende en pensiones. La responsable de Seguridad Social e Igualdad del Departamento de Empleo, Protección Social e Igualdad de la CEOE, Olimpia del Águila, defendió que la verdadera reforma del sistema debe partir de consensos y de un «clima en la que la negociación colectiva tenga facilidad de pactar», como herramienta de penetración de los planes de empleo. En cambio, para la Comisiones Obreras, uno de los problemas es «la distribución insana del ahorro». Carlos Bravo, secretario de Políticas Públicas y Seguridad Social del sindicato, defendió el denominado ‘autoenrolement’, pero advirtió de que «la clave es la distribución de rentas».
