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En busca de una casa que sea un refugio vivo y muy personal

Publicado: julio 3, 2026, 11:32 pm

En tiempos en los que todo está al alcance de la vista, las manos o el clic; cuando conviven en buenos términos el minimalismo con otros estilos menos depurados o uniformes y el flujo de impactos e inspiraciones no tiene fin, una callada corriente ha ido cobrando fuerza en el diseño de los espacios que habitamos . Las voces más reputadas de España coinciden en que, en un mundo diverso y conectado, lo que realmente se impone es la búsqueda de la naturalidad y de la autenticidad. Esa aspiración se libra de las reglas para manifestarse a través de la elección de materiales nobles, textiles naturales y piezas singulares que conecten con sus ocupantes y el deseo de construir casas confortables, fluidas y versátiles. Los interioristas Alejandra Pombo, Francesca Heathcote Sapey, Raúl Martins, Aitor Viteri y Raquel Chamorro dan las pistas para entender qué se lleva en decoración esta temporada. EN TENDENCIA «Más que hablar de tendencias pasajeras, creo que todas responden a cambios en la manera de vivir. En ese aspecto sí que se está viendo una consolidación de espacios mucho más personales y vividos» . MATERIALES «Los naturales, además de texturas artesanales. También se busca una mayor conexión con el exterior, que sea una continuación del salón o de la zona interior. Espacios que faciliten que su uso fluya, no con usos estancos. La luz es uno de los elementos más importantes de cualquier proyecto de interiorismo y nunca debería elegirse por moda. Debe acompañar a las personas en todos los momentos del día, adaptarse a los distintos usos del espacio y contribuir al bienestar de quienes lo habitan. Cuando está bien resuelta, prácticamente no se percibe pero transforma por completo la experiencia de vivir una casa». COLORES «Los tonos tierra siguen siendo una apuesta segura, porque aportan serenidad y atemporalidad. Arenas, tostados, terracotas suaves y alguna combinación un poco más arriesgada para contrarrestar la sobriedad de lo clásico. También estamos viendo el regreso de colores más profundos y sofisticados, como burdeos o azules empolvados». ZONA EXTERIOR «Lo primero es entender cómo se va a utilizar realmente. Muchas veces queremos incorporar demasiadas cosas en espacios pequeños. Apostaría por pocas piezas pero bien elegidas : un asiento cómodo, una pequeña mesa auxiliar y vegetación. Es importante seleccionar materiales resistentes al exterior y plantas adaptadas al clima de cada zona. La iluminación aquí también marca la diferencia». «Estamos viviendo un momento de gran pluralidad en el interiorismo. Esto responde a una realidad muy interesante: los clientes buscan cada vez más construir espacios que reflejen su identidad, su estilo de vida y su trayectoria personal. Si hay una tendencia transversal que sí podemos identificar, es la búsqueda de autenticidad». «Los interiores se alejan de las fórmulas estandarizadas para incorporar materiales nobles , artesanía, piezas con historia y soluciones muy personalizadas. En definitiva, más que una cuestión de estilos, la tendencia actual es crear espacios con alma y una narrativa propia». «Siempre me interesan las versiones más equilibradas y atemporales del color, alejadas de los artificios o de las modas pasajeras. Al fin y al cabo, los espacios residenciales están pensados para ser habitados. El color debe contribuir al bienestar, generar armonía y crear una atmósfera que invite a permanecer, vivir y disfrutar del espacio con naturalidad». «Cuando se trata de un balcón o una pequeña terraza, suelo recomendar un enfoque muy sencillo: menos elementos, pero mejor elegidos. Prefiero trabajar con pocas especies vegetales, pero de un porte generoso y adaptadas a la climatología local. Esto no solo garantiza una mejor evolución de las plantas, sino que también reduce el mantenimiento. En espacios reducidos, dos grandes maceteros bien ubicados, una mesa proporcionada y un par de sillas cómodas pueden ser suficientes para crear un auténtico refugio exterior». «La gran tendencia actual en interiorismo es la búsqueda de la naturalidad, de esa autenticidad visual y táctil en la que cada material cuenta una historia». «Se valoran los acabados honestos, las texturas artesanales y todo aquello que aporta carácter y personalidad a los espacios. Además, no podemos olvidar el gran regreso del textil como protagonista: la artesanía aplicada a alfombras, cortinas o cojines aporta calidez, sofisticación y un sello único a cada ambiente». «Estamos viviendo un momento especialmente interesante, en el que el color ha pasado a ocupar un papel protagonista en el interiorismo. Cada vez nos atrevemos más con azules profundos, verdes ingleses o burdeos terrosos que aportan personalidad y elegancia. Al mismo tiempo, asistimos al resurgimiento de las gamas suaves y empolvadas: tonos arena, blancos que van del marfil al cappuccino, delicados matices rosados, terracotas, grises cálidos y una amplia paleta de verdes apagados. También regresan los lavandas, los glicinia y el mantequilla, muy presente esta temporada en moda y cada vez más incorporado a los textiles del hogar». «Un balcón bien diseñado puede convertirse en un auténtico refugio urbano. La clave está en combinar flores de temporada con plantas aromáticas, equilibrando funcionalidad y estética. También es fundamental incorporar una zona de estar cómoda y versátil , porque una terraza no solo debe contemplarse, sino también vivirse: un rincón donde leer, compartir un aperitivo con amigos o simplemente desconectar al final del día». «Esta primavera-verano triunfa una idea muy clara: la casa como refugio emocional , pero también como un espacio vivo , flexible y profundamente conectado con el exterior. Después de años en los que el diseño perseguía cierta perfección estética, ahora buscamos autenticidad. Espacios que cuenten historias, transmitan emociones y reflejen la personalidad de quienes los habitan». MATERIALES «En interiores vemos materiales naturales como roble, nogal, piedra, lino lavado, fibras vegetales o cerámicas artesanales. Hay una vuelta a lo sensorial , a las texturas honestas y a los acabados que envejecen bien con el tiempo». «Aunque los tonos neutros siguen siendo los más habituales, es el momento de perder el miedo al color. Bien utilizado aporta no solo bienestar, sino también identidad. La casa debe hablar de quien la habita. Creo que el buen uso del color, sin miedo y con criterio, genera espacios mucho más ricos emocionalmente. Un azul profundo puede aportar serenidad, un verde conectar con la naturaleza o un terracota transmitir calidez y sensación de hogar». «La tendencia es tratar terrazas, porches y balcones como una estancia más de la vivienda. Ya no se conciben como espacios secundarios: se amueblan, se iluminan, se visten con textiles y se llenan de vegetación. Buscamos una continuidad real entre interior y exterior, tanto en materiales como en lenguaje decorativo. Una clave es no saturar el espacio. Muchas veces queremos incorporar demasiadas cosas y acabamos perdiendo confort. Una mesa ligera, dos sillas realmente cómodas o una pequeña butaca pueden ser suficientes para transformar un balcón en un auténtico refugio urbano. Después suelo trabajar tres capas fundamentales: suelo, vegetación e iluminación». «La gran tendencia de esta primavera-verano es, paradójicamente, dejar de perseguir las tendencias. Después de años en los que parecía que las casas tenían que responder a una estética muy concreta y, en ocasiones demasiado homogénea, estamos viendo una necesidad de volver a hogares más auténticos, más personales y más humanos» . «Se lleva la mezcla equilibrada entre sofisticación y naturalidad. Los materiales nobles como madera, piedra, lino, cerámica artesanal o fibras vegetales recuperan protagonismo porque aportan textura y verdad. También hay una clara apuesta por la artesanía y por las piezas que cuentan una historia. Ya no se trata de comprar todo nuevo ni de que todo combine perfectamente, sino de construir interiores con alma. Otra tendencia muy interesante es la recuperación del confort . Los salones vuelven a ser acogedores, aparecen formas curvas en sofás y butacas, y se busca que la casa sea un refugio». «Estamos dejando atrás los neutros fríos y los blancos muy asépticos para abrazar una paleta más cálida y envolvente . Los tonos arena, piedra, terracota suave o tabaco, rompiendo con algún color de fantasía como el ciruela o el rosa palo empolvado, y por supuesto integrando los colores de la naturaleza como el verde oliva, salvia o musgo, funcionan extraordinariamente bien, porque transmiten calma y sofisticación sin cansar. Sin olvidarnos de detalles negros en metalistería, laca o ébano. Los azules empolvados continúan teniendo su espacio en cocinas o baños, porque generan sensación de equilibrio. Los colores deben acompañar nuestra forma de vivir. No creo en utilizarlos únicamente porque estén de moda». «La pandemia cambió nuestra relación con el hogar y ahora necesitamos espacios que nos cuiden emocionalmente . Además, existe una conexión cada vez más fuerte entre interior y exterior. Las terrazas, los balcones y cualquier rincón con luz natural adquieren un protagonismo enorme. Nunca debemos infravalorar los metros cuadrados. He visto balcones diminutos convertirse en auténticos oasis urbanos porque estaban bien pensados. Antes de comprar, conviene preguntarse para qué queremos utilizar ese espacio. Cuando definimos su función principal, resulta mucho más sencillo tomar decisiones acertadas. Apostaría por mobiliario ligero, plegable o multifuncional. Añadiría textiles específicos para exterior y plantas adaptadas a la orientación y al clima. El sonido del agua es fundamental, y por supuesto la iluminación».

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