Publicado: mayo 26, 2026, 12:23 pm
Llevar una alimentación saludable no debería ser tan complejo. Sin embargo, el sobrepeso y la obesidad siguen siendo un problema para muchas personas en España. El impacto metabólico que esto produce con un mayor riesgo de aparición de enfermedades, hace que en un determinado momento muchos quieran hacer un cambio en sus hábitos, y aquí entran el ejercicio y la dieta.
En los primeros días, las ganas y los rápidos resultados son motivadores, ya que el cuerpo se está habituando a una actividad que antes no existía. Sin embargo, con el paso del tiempo, parece que la báscula se estanca. ¿Por qué? El nutricionista Pablo Ojeada lo ha explicado.
La llegada del ‘set point’ a la dieta
Pese a la constancia, a seguir con la alimentación saludable e incluso con la rutina de ejercicio, la báscula ya no muestra una bajada de peso como en los primeros meses. Esto es lo que explica el nutricionista como el ‘set point’. El experto ha tratado este tema durante su participación en el programa de radio ‘Las mañanas de Kiss’ tras la pregunta de un oyente que aseguraba haber perdido 32 kilos, pero ahora se sentía estancado y todavía no había llegado a su peso ideal. «¿Es mejor parar y luego volver?», le preguntaba.
Ojeda ha explicado, entonces, que se encuentra en el punto de set de su dieta, pero este estancamiento «forma parte del proceso». El nutricionista ha avisado que esto es totalmente normal que se produzca incluso durante semanas o un mes, y advierte que esto es lo que hace que muchas personas regresen a los hábitos anteriores, perdiendo así todo el progreso. Pero calma, «hay que seguir, porque si no llegas a tu peso ideal, es más fácil que recuperar todo el peso perdido», explica.
En este sentido, el experto insta a seguir pese a que los resultados parezcan no estar ahí, que no se pierdan los patrones saludables de alimentación y ejercicio. «No hay que preocuparse de si hay un poco de estancamiento, cuando pasen unas semanas o un mes, el cuerpo te va a seguir respondiendo», concluye. Y, es que, ante una bajada de peso tan drástica, el cuerpo necesita adaptarse y reajustarse a los patrones pero también a su nueva composición corporal.
