El riesgo de réplicas en Venezuela puede durar meses: "Tras un terremoto de 7,5 suele haber una de 6 y todavía no se ha producido" - Estados Unidos (ES)
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El riesgo de réplicas en Venezuela puede durar meses: «Tras un terremoto de 7,5 suele haber una de 6 y todavía no se ha producido»

Publicado: julio 4, 2026, 12:23 pm

Los escalofríos regresan a la población venezolana cada vez que siente una nueva réplica tras el doble terremoto de magnitud 7,2 y 7,5, con solo 39 segundos de diferencia, que el pasado 24 de junio devastó el norte del país y dejó al menos 3.000 muertes —según el último balance oficial—. Hasta este viernes, el gobierno venezolano había contabilizado 862 réplicas, una decena de ellas en la jornada del pasado jueves. Estos nuevos temblores pueden prolongarse hasta meses, según explican los expertos a 20minutos, si bien la frecuencia y la intensidad van disminuyendo a medida que transcurren los días.

Según asegura el geólogo de emergencias del Instituto Geológico y Minero de España (IGME-CSIC) Raúl Pérez, las réplicas pueden durar hasta meses. Cuando se da un terremoto de magnitud 7 u 8, explica, «una vez se ha producido el movimiento principal a lo largo del plano de falla, queda una redistribución de esfuerzos que hace que otras asperezas más pequeñas de ese plano de falla se sigan moviendo. Y este movimiento es lo que provoca las réplicas. Por desgracia, las réplicas se van a producir durante semanas. Pueden pasar meses y que siga habiendo réplicas».

La parte positiva, continúa, es que «las réplicas, según se va acomodando la deformación, disminuyen en frecuencia y magnitud. Es decir, cuanto más tiempo ha pasado, las réplicas van disminuyendo«. No obstante, Pérez advierte de que el riesgo sigue siendo «elevado porque la vulnerabilidad aumenta». De hecho, recalca, «aunque la peligrosidad sea baja» —porque lo que se registran ahora son sismos de menor magnitud (solo dos de los diez registrados el pasado jueves fueron de magnitud 3,2)— «incluso podría haber uno de [magnitud] seis». «Después de un terremoto de magnitud 7 ó 7,5, siempre suele haber una réplica de magnitud seis. Y aquí no la ha habido«, abunda.

La réplica más potente hasta el momento se registró el lunes 29 de junio, con magnitud de 4,6 según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), que ya advirtió el pasado día 26 de junio que había un 8% de probabilidades de que un nuevo seísmo de magnitud mayor de seis ocurriera la semana pasada. Esas posibilidades van decreciendo con el tiempo y este viernes [momento en el que se escriben estas líneas], el pronóstico del USGS de probabilidad de réplicas de magnitud seis o superior para la próxima semana se situaba en el 3%, mientras que las opciones que estima para que se repita otro de magnitud siete o mayor eran inferiores al 1%, según la información que recoge en su web. Dichos terremotos son posible, pero con una probabilidad entre «baja» y «muy baja», indica el organismo.

En este sentido, Pérez apunta a este periódico: «También hay que decir que esto es un doblete sísmico: un terremoto en dos fases separadas por 39 segundos. Tenemos que aprender, porque no tenemos muchos casos instrumentales de este tipo de terremotos que nos enseñen las réplicas que pueden disparar. Estamos todos analizando las réplicas e intentando ver cómo se distribuyen». Considera que «pasará tiempo» hasta disponer de datos consolidados.

Según los datos que el especialista ha ido recopilando, en las primeras 24 horas posteriores a los dos terremotos del 24 de junio, la Fundación Venezolana de Investigaciones Sismológicas (Funvisis) reportó más de diez terremotos por hora; pasadas 48 horas, la frecuencia bajó a entre cinco y siete sacudidas por hora; y el pasado miércoles 1 de julio [momento en el que se produjo la conversación con Pérez] ya eran unos cuatro terremotos «registrados» por hora. «Probablemente haya más, pero no se han podido registrar», anota.

Estos datos muestran una disminución de la intensidad sísmica. El científico del CSIC asegura que «en este tipo de terremotos, a los siete días, en general, la disipación de energía hace que se corra un riesgo menor. Pero el riesgo siempre va a existir porque no hay que olvidar que tenemos edificios colapsados y hasta que no se disipe la energía totalmente, puede ocurrir cualquier cosa«.

Los terremotos fuertes «producen mayor cantidad de réplicas»

El sismólogo de la Red Sísmica Nacional, perteneciente al Instituto Geográfico Nacional, Luis Cabañas, confirma a 20minutos que los terremotos de magnitud elevada «producen mayor cantidad de réplicas que los de magnitudes más bajas», al tiempo que corrobora que «las réplicas decaen con el tiempo porque se van reajustando todos los esfuerzos que el terremoto principal ha desbaratado. Es como si se completara el proceso de relajación de esfuerzos que el terremoto principal ha producido».

Como Pérez, Cabañas también señala que «lo usual es que la réplica más grande suela ser una unidad de magnitud por debajo del principal. Es decir, lo esperable en este caso hubiera sido que podría haber una réplica de 6.5 a 6.7. Esto es lo usual, pero a veces hay sorpresas y en este caso no se ha producido».

Cabañas subraya que «a medida que pasa el tiempo, las probabilidades de que haya réplicas son menores porque se supone que se produce el reajuste, una vuelta al equilibrio que ha desestabilizado el terremoto principal». En este sentido, matiza que las probabilidades de que se registre una réplica de magnitud seis «ya son más bajas porque esas réplicas más grandes se esperan en los primeros momentos y a medida que pasa el tiempo va disminuyendo la probabilidad de que se den esas réplican tan grandes».

Cabañas señala que «el USGS solo ha contabilizado ocho réplicas en una semana y con magnitudes entre 4.3 y 4.8. Es probable que por debajo no las tengan computadas. Las réplicas de magnitud tres serían las más numerosas. Hay más réplicas de magnitudes pequeñas que de magnitudes grandes».

Según los pronósticos elaborados por el USGS este viernes, las probabilidades de que se produzca al menos una réplica en el norte de Venezuela de magnitud cinco o superior ascienden al 27%, guarismo que se eleva al 93% cuando se trata de magnitud cuatro o superior y a más del 99% cuando se prevén sismos de magnitud tres o superior. «Lo más probable es que ocurran entre 12 y 91 de ellas», agrega el organismo. «Las réplicas de magnitud 3 o superior son lo suficientemente fuertes como para sentirse en las cercanías. El número de réplicas disminuirá con el tiempo, pero una réplica fuerte puede aumentar temporalmente su número», expone el USGS.

La Tierra sigue temblando

«Un terremoto es el deslizamiento de un plano de falla. Y aquí se ha deslizado 300 kilómetros de plano de falla. En Turquía se movieron 700 kilómetros. Son movimientos horizontales y en algunos puntos a lo largo de esos 300 kilómetros el desplazamiento ha superado los tres metros, por eso ha provocado tanta energía y tanto daño», termina Pérez.

Tras la doble y devastadora sacudida registrada en el norte de Venezuela, la Tierra ha seguido temblando en otros puntos del globo. En Japón, país, asentado sobre el llamado Anillo de Fuego, se han registrado desde el 27 de junio hasta tres temblores de magnitud seis o superior, según los datos de la Agencia Meteorológica de Japón (JMA). Indonesia informó este viernes de un terremoto de magnitud 6,2. Según los datos del USGS, el mismo día que el suelo se quebró en Venezuela, también en California se registró un movimiento de magnitud 5,6. Y dos días después, lo hizo en Filipinas con magnitud 6,5. En Chile, el 25 de junio, se vivió un sismo de magnitud 4,2 que se dejó sentir también en Perú.

Para Cabañas, «es difícil establecer una relación de causa-efecto» entre los diferentes sismos a lo largo del globo y la doble sacudidad de Venezuela. De hecho, cuando un terremoto de tal magnitud tiene lugar, «las zonas más inmediatas serían las más afectadas». El especialista recuerda que la frecuencia promedio de terremotos a nivel global «suele ser bastante estable» y no augura que el doble terremoto de Venezuela lo cambie este año, pues «seguramente al final será el mismo», si bien se necesita más tiempo para poder concluir este aspecto. Su compañero Carlos González ya se pronunció en la misma línea la semana pasada. «En principio no tienen ninguna relación», afirmó a 20minutos el pasado 25 de junio.

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