Publicado: julio 16, 2026, 2:04 pm
Carlos Alcaraz sigue lesionado. La última vez que lo vimos compitiendo en una pista de tenis fue el pasado 14 de abril en el Conde de Godó ante el finlandés Otto Virmanen. Aún no hay fecha para su regreso, aunque se intuye, pero lo peor no es eso; lo peor es que justo tres meses después aún no conocemos la lesión exacta que sufre nuestro mejor jugador y que ya le ha hecho perderse Roland Garros y Wimbledon.
Sí sabemos que es una lesión en su muñeca derecha y debe ser una dolencia seria dado el tiempo que lleva de baja y conociendo el carácter competitivo del murciano, que está que se sube por las paredes por volver a jugar en un torneo. Es cierto que cualquier lesión en la muñeca es crucial para un tenista sanarla por completo.
Hemos visto otros ejemplos de jugadores ganadores de Grand Slam cuyas carreras se vieron gravemente perjudicadas por algo similar: Juan Martín del Potro y Dominic Thiem. Ambos sufrieron ese dolor durante toda su trayectoria y, en el caso del austriaco, fue decisiva para colgar la raqueta.
Con todos estos ingredientes es lógico pensar que la recuperación tiene que ser lenta, cuidadosa y completa. Por ello, pasan y pasan los torneos y aún no vemos a Carlos Alcaraz en ningún cuadro final. El último del que ha desistido ha sido del Masters 1000 de Montreal, el primero en pista rápida, una gira que tendrá su culmen en Flushing Meadows, en Nueva York. Y esa es precisamente la meta del jugador de El Palmar, llegar a jugar el US Open, el último ‘grande’ de la temporada, lo que le llevaría también a disputar el torneo de Maestros que pone punto y final a la temporada.
Porque a pesar de llevar tres meses alejado de las pistas, Alcaraz sigue siendo el tercer clasificado de cara a disputar el torneo de Turín, solo por detrás de Sinner y Zverev. Por tanto, los siguientes pasos en la recuperación de Alcaraz están claros. Después de un mes haciendo entrenamiento en pista ya son dos semanas desde que pudo volver a empuñar su raqueta con la mano derecha. Con golpes suaves, sin forzar, pero desde su equipo apuntan a que todo va por buen camino y en el ritmo adecuado.
Si durante los próximos días el español es capaz de ir golpeando cada vez con más potencia con su mano derecha, y de ir imprimiendo fuerza a los impactos, el siguiente escalón será jugar el Masters 1000 de Cincinnati el próximo 13 de agosto. Sin duda, esta será la prueba de fuego para saber si esa muñeca está recuperada y puede disputar el US Open que comienza tan solo dos semanas después, el 27 de agosto.
Por tanto, la recuperación de Carlos Alcaraz ya se encuentra en su fase final y, aunque se ha perdido gran parte de la temporada, aún puede llegar a Nueva York para defender el título que levantó en 2025. Ciertamente, ganarlo de nuevo convertiría esta temporada -que por momentos ha parecido una pesadilla- en un curso más que notable ya que comenzó en enero con el título en Melbourne del Open de Australia, el único Grand Slam que faltaba en sus vitrinas.
Además, cabe la opción de que la organización del US Open esté preparando una gran sorpresa para los aficionados con Alcaraz como protagonista. Y es que ya son muchas voces las que apuntan que puede formar pareja con Serena Williams en el dobles mixto sobre la pista de Nueva York. Sin duda, sería una imagen (otra más) para la historia. Esperemos que la dichosa muñeca no nos prive de ella.
