Publicado: julio 30, 2026, 11:49 am
Una de las causas de los ahogamientos es el uso de hinchables acuáticos, y es que si no se usa correctamente puede entrañar cierto peligro. En este sentido, la Organización de Consumidores y Usuarios advierte del riesgo de usar estos elementos tan comunes en el mar, ríos, pantanos y piscinas.
Así, la OCU advierte que las figuras y barcas hinchables y la mayoría de las colchonetas y los flotadores «se consideran juguetes acuáticos, no elementos de seguridad». Esto significa que no están obligados a cumplir normas básicas de flotabilidad.
Los riesgos de los hinchables
La organización recomienda extremar el cuidado «sobre todo con los que tienen formas de animales con asas para montarse encima, los favoritos de los más pequeños». Además, señala que en la piscina no deberíamos tirarnos sobre los hinchables, porque el rebote nos podría impulsar contra el bordillo.
Por otro lado, avisan que los niños no deberían usar hinchables en otro escenario que no sea una piscina, ya que en el mar o en un pantano el viento y la corriente pueden alejarlos de la orilla muy rápidamente. Los adultos también deben tener cuidado: también pueden ser arrastrados mar adentro, sobre todo si se quedan dormidos en una colchoneta.
Consejos para disfrutar del agua con seguridad
La OCU también ofrece varios consejos básicos para disfrutar este verano en el agua con total seguridad. Para empezar, deberíamos evitar las playas en las que no hay socorristas y respetar las banderas: la amarilla indica las condiciones del mar pueden ser peligrosas, mientras que la roja prohíbe el baño. Asimismo, si vamos a navegar en una embarcación de recreo o a practicar algún deporte náutico, tenemos que usar chaleco salvavidas.
Hay que tener cuidado con los saltos: debemos evitarlos en aguas turbias, ya que podría haber rocas u otras personas que no hayamos visto. Y en cuanto a las carreras, hay que evitar que los niños lo hagan cerca de los bordes.
Si estamos en el mar y nos sentimos cansados y sin fuerza, lo recomendable es agitar los brazos para pedir ayuda. «Luego, póngase de espaldas y use las piernas para impulsarse. Si hay corriente, nade en paralelo hasta una zona sin resaca», aconseja la OCU. Finalmente, debemos salir del agua si hay tormenta y vemos rayos, ya que existe el riesgo de que nos alcance uno.
