Publicado: enero 4, 2026, 11:23 am
A lo largo del sábado, las fuentes de la Santa Sede aseguraban que el Papa habría expuesto su posición sobre el arresto de Nicolás Maduro durante el ángelus de este domingo. No ha defraudado. León XIV ha sido explícito al solicitar tanto que se garantice la «soberanía» de Venezuela como que se respeten los derechos humanos y civiles «de todos y cada uno», lo que incluye al líder derrocado y a los vencedores legítimos en las últimas elecciones. «Sigo con gran preocupación la evolución de la situación en Venezuela », ha dicho el Pontífice desde la ventana del Palacio Apostólico, tras rezar el ángelus esta mañana. Ante unos 25.000 peregrinos ha reclamado que «el bien del querido pueblo venezolano debe prevalecer por encima de cualquier otra consideración y llevar a superar la violencia y emprender caminos de justicia y paz, garantizando la soberanía del país, asegurando el Estado de derecho inscrito en la Constitución, respetando los derechos humanos y civiles de todos y cada uno y trabajando para construir juntos un futuro sereno de colaboración, estabilidad y concordia con especial atención a los más pobres que sufren a causa de la difícil situación económica». «Por estas intenciones rezo y os invito a rezar, confiando nuestra oración a la intercesión de Nuestra Señora de Coromoto (patrona de Venezuela) y de los santos José Gregorio Hernández y sor Carmen Rendiles», los primeros santos venezolanos, a quienes él mismo canonizó el pasado 19 de octubre. El mensaje del Papa se dirige tanto a Venezuela como a EE.UU. y a los países que hasta ahora sostenían al régimen bolivariano, como Rusia, Irán o Cuba. Con lenguaje diplomático despliega la posición del Vaticano, bastante articulada. El Papa pide que se respete la legislación internacional, garantizando «la soberanía del país», «asegurando el Estado de Derecho inscrito en su Constitución». También pide que las próximas decisiones se guíen según el criterio del «bien del pueblo venezolano por encima de cualquier otra decisión». No pasa desapercibida la solicitud de respetar «los derechos humanos y civiles de todos y cada uno», que puede leerse tanto como una mención al trato que debe darse a Maduro en EE.UU. como a los derechos de la oposición que resultó legítimamente vencedora en las últimas elecciones. El Papa tiene buenas fuentes para seguir de cerca la evolución de la crisis, pues el número dos de la Santa Sede, el secretario de Estado Pietro Parolin, fue nuncio en Caracas desde 2009 hasta 2013, y el número tres, el arzobispo Edgar Peña Parra es venezolano. El pasado 2 de diciembre, durante la rueda de prensa a bordo del avión papal, solicitó que se evitara la invasión de Venezuela y se buscaran «otros modos de cambiar (de régimen), si es eso lo que decide hacer EE.UU». En concreto, pidió «otras maneras de diálogo» para resolver la crisis con Caracas pues «en estas situaciones sufre el pueblo, no las autoridades». «Sobre Venezuela, a nivel de conferencia episcopal y con el nuncio estamos buscando la manera para calmar la situación , buscar sobre todo el bien del pueblo que están sufriendo. En estas situaciones sufre el pueblo, no las autoridades», dijo León XIV en el avión hace poco más de un mes. Ya entonces reconoció que había rumores de «una actividad, una operación, incluso invadiendo territorio de Venezuela». «Yo no sé más. De nuevo creo que es mejor, digamos, buscar otras maneras de diálogo, quizás presión, incluso presión económica, pero buscando otras maneras de cambiar, si es eso lo que deciden hacer en EE.UU.». No ha sido escuchado. Ahora pide a los poderosos que tengan «especial atención a los más pobres que sufren a causa de la difícil situación económica» y que pongan las bases para «construir juntos un futuro sereno de colaboración, estabilidad y concordia». Quizá tenga más suerte.
