Publicado: junio 22, 2026, 1:24 pm
El recinto deportivo Madison Square Garden, ubicado en Nueva York (Estados Unidos), utiliza reconocimiento facial para controlar quién entra a las instalaciones. Gracias al sistema biométrico, los empleados y asistentes pueden acceder sin contacto físico y en menos de un segundo al escanear sus rostros en los tornos, sin embargo, esta tecnología ha puesto en jaque la seguridad de miles de personas porque podría haberse producido una de violaciones de privacidad «más preocupantes del año».
Un informe compartido por el diario 404 Media informa que el grupo de ciberdelincuentes ShinyHunters ha publicado un gran cantidad de datos supuestamente robados a Madison Square Garden, después de que la compañía incumpliera el plazo para el pago del rescate. Acorde a la información publicada, la filtración incluye registros de reconocimiento facial, información de clientes, evaluaciones de seguridad internas y otros datos confidenciales relacionados con millones de visitantes.
A diferencia de la mayoría de las filtraciones que involucran contraseñas e información financiera, esta situación es mucho más preocupante porque supone información relacionada con cómo se monitoreaba e identificaba a las personas en espacios físicos.
Esta supuesta filtración preocupa a multitud de personas
Durante años, el programa de reconocimiento facial de Madison Square Garden ha estado rodeado de polémica. El medio Digital Trends informa que la empresa ha desplegado esta tecnología en todos sus recintos para identificar a los visitantes y, en algunos casos, aplicar políticas que han sido cuestionadas por defensores de la privacidad y organismos reguladores. Sin embargo, los críticos han advertido repetidamente que la acumulación de grandes volúmenes de datos biométricos convierte a estos sistemas en un objetivo especialmente atractivo para los ciberdelincuentes.
Ahora, la aparente filtración parece reforzar esas preocupaciones. Según diversos informes, los archivos comprometidos contienen datos de seguimiento biométrico, evaluaciones internas de riesgos, información utilizada para verificaciones de antecedentes y registros de asistentes a los eventos. Además, el conjunto de datos incluiría correspondencia con clientes, entre ella mensajes de visitantes que expresaban su preocupación por posibles errores de identificación por parte de los sistemas de reconocimiento facial. Por lo tanto, de confirmarse, esto implicaría que las quejas sobre las prácticas de vigilancia se almacenaban junto con los propios datos recopilados mediante dichos sistemas.
La filtración todavía no se ha confirmado
Este incidente reaviva el debate sobre los riesgos inherentes a los sistemas de vigilancia y la protección de los datos biométricos, ya que, cuanto más datos se recopilan, mayor es el riesgo y más atractivo resulta para los ciberdelincuentes.
No obstante, por ahora, «muchos detalles siguen sin estar claros» porque «el alcance total de los registros filtrados no ha sido verificado de forma independiente y Madison Square Garden no ha confirmado públicamente la magnitud de la filtración«.
