Publicado: septiembre 14, 2026, 1:05 pm
Álex Roca tenía seis meses cuando una encefalitis viral herpética le provocó una parálisis cerebral y un 76% de discapacidad física. Los médicos le dijeron a su familia que podría quedar en estado vegetativo, incluso podía morir. También le dijeron que probablemente no podría caminar, correr, andar en bicicleta ni valerse por sí mismo.
Sin embargo, Álex Roca ha roto con esos pronósticos, puesto que ha completado cinco triatlones, 14 medios maratones y dos maratones, además de participar en dos ediciones de la Titan Desert, una de las competencias de ciclismo de montaña más exigentes. Durante el camino aprendió que el primer límite está en lo que una persona cree que puede hacer.
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El límite también está en la mente
“El límite te lo pones tú, nunca nadie puede decirte que tú no eres capaz de hacer algo. Eso me enseñó mi familia”, dijo Álex Roca durante su participación en México Siglo XXI, el encuentro anual de Fundación Telmex Telcel.
Para el atleta español, intentar es parte del proceso, porque el resultado no siempre será el esperado, pero incluso una caída puede convertirse en una oportunidad para avanzar.
Inténtalo, quizá te vas a caer, pero te vas a levantar más fuerte”, señaló.
Su experiencia también está marcada por la manera en que otras personas lo han percibido. Durante su infancia, explica, tenía dos mundos: su casa y el colegio, donde se sentía cómodo; y la calle, donde en ocasiones enfrentaba las miradas de otras personas.
Por ello, considera que las personas que acompañan a alguien durante su camino pueden influir en la forma en que enfrenta sus propios retos.
“Para mí, mis amigos han sido la clave de mi vida, porque nunca me han visto como una persona con discapacidad y esto es lo que yo pido al mundo, que tratemos a las personas por igual, que todos somos diferentes y hacemos las cosas diferente”.
La idea también aplica a la manera en que cada persona enfrenta sus objetivos. No todos avanzan al mismo ritmo ni necesitan recorrer el mismo camino.
“A veces las cosas no todos las hacemos de la misma forma, en la vida existen caminos muy diferentes”.
Trabajo en equipo, humildad y resiliencia
El deporte se convirtió en una herramienta. Álex Roca comenzó a practicarlo motivado por su hermano, quien hacía triatlones. Al principio no pensaba que pudiera participar en una competencia de este tipo; después entendió que podía hacer las mismas actividades, pero de una manera distinta, a su manera.
En 2016 terminó su primer triatlón. Para nadar utilizó un neopreno que le ayudaba a flotar y una máscara; para andar en bicicleta recurrió a una bicicleta de tres ruedas que le daba mayor estabilidad y para correr encontró su propio ritmo.
Actualmente ha completado cinco triatlones y considera que el deporte le ha permitido demostrar que los objetivos pueden alcanzarse cuando se encuentra la forma de avanzar hacia ellos.
Roca resume el éxito de los triatlones en tres valores: trabajo en equipo, humildad y resiliencia. El primero, porque considera que una persona no puede llegar sola a todos sus objetivos; el segundo, porque avanzar no significa olvidar de dónde se viene; y el tercero, porque implica tener la capacidad de caer, levantarse y continuar.
Con estos tres valores he intentado enfocar mi realidad, yo convivo con el pie del futuro, porque mi sueño para el futuro es que las personas no tengan que convivir con una discapacidad, con alguna dificultad cercana o enfermedad para valorar lo que tienen en la vida”.
Para quienes tienen un objetivo personal o profesional, el atleta recomienda comenzar por aquello que disfrutan y encontrar actividades que les permitan desarrollarse.
“Lo más importante es que busques en tu tiempo libre aquellos hobbies y hagas lo que te guste”.
El fracaso también forma parte del camino
Uno de los aprendizajes más importantes para Álex Roca llegó durante la Titan Desert. La competencia implica recorrer 650 kilómetros en seis días por el desierto del Sahara y en su primer intento tuvo que abandonar en el tercer día debido a la deshidratación.
Aunque otras personas consideraron que participar ya era un logro, él lo interpretó como un fracaso.
“Pensé, ¿qué has hecho mal?, ¿has cometido errores? Ahí descubrí que el fracaso cuando se suma al aprendizaje se transforma en éxito”.
En lugar de abandonar definitivamente, continuó preparándose y regresó al año siguiente. Para Álex Roca, alcanzar un objetivo requiere avanzar hacia él, pero también entender qué ocurrió cuando las cosas no salen como se esperaba. “Cuando tienes un objetivo, tienes que ir hacia él”.
La misma lógica la aplicó a los retos de mayor distancia. Después de completar medios maratones, utilizó esas experiencias como preparación para correr un maratón completo.
“Cuando tenemos un gran objetivo en la vida no podemos correr rápidamente hacia él, debemos ir primero poco a poco, luchando, probando nuestro cuerpo, analizando lo que somos hasta cumplir el gran objetivo, realizar un maratón completo”.
En 2023, en Barcelona, se convirtió en la primera persona con parálisis cerebral en completar un maratón en tiempo oficial.
Pero esa no es su mayor conquista, su objetivo más importante ha sido aprender a aceptarse y reconocer que también necesita de otras personas para avanzar.
“Aunque crean que este puede ser el objetivo más grande que he conseguido en mi vida, no, el objetivo más grande que he logrado en mi vida es quererme. Me ha costado mucho, he tenido que pedir mucha ayuda y aún me quedan muchos días por los cuales luchar”.
Para emprendedores y profesionales, su historia plantea una idea que va más allá de alcanzar una meta: no siempre se trata de avanzar más rápido, sino de buscar la forma en romper tus propios límites.


