Publicado: octubre 31, 2026, 11:36 pm
Nada sacia la voracidad de Pedro Martínez. El Real Madrid disipó, si aún restaba alguna, las pequeñas dudas existentes este jueves al imponerse con contundencia frente a un Fenerbahce que pisaba la capital como líder de grupo en la Euroliga. A pesar del holgado triunfo, el técnico catalán no dudó en aplicar el freno de mano ante sus jugadores: «Lo que no tenemos que hacer es relamernos demasiado; tenemos aún que crecer mucho como equipo», declaró en la sala de prensa. Es una prédica que se viene repitiendo en medio del estado de bonanza madridista, donde cada partido llega acompañado de una exhibición ofensiva. En el Barris Nord, tras arrollar con un festín desde la línea de tres al Lleida , el técnico reclamó «seguir con los pies en el suelo y con humildad», un mantra que cada vez parece más complicado de sostener ante la rotundidad de los números. Por más que el discurso de la prudencia se repita, los hechos desmienten la modestia. El Real Madrid resulta tan insaciable en sus intenciones como inalcanzable sobre el parqué. Con apenas 14 compromisos consumados, los blancos ya mandan con puño de hierro en la Liga ACB invictos, otean la zona noble de la Euroliga tras un arranque irregular y acumulan plusmarcas históricas que eclipsan cualquier cifra registrada la pasada campaña. El Madrid firmó su último récord en Lleida. Con la victoria por 86-122, los blancos anotaron 24 triples, un registro inédito en la máxima categoría del baloncesto español, manteniendo un 53 % de efectividad y superando la marca de 23 anteriormente ostentada por el Baskonia y el Unicaja. De los 122 puntos totales, el 59 % se anotaron desde el perímetro, con Theo Maledon como máximo exponente: el francés erró sus cinco tiros de dos pero firmó un estelar 7 de 8 desde la línea de 6,75 metros. No se trató de un chispazo aislado para los de Pedro Martínez; siete días antes habían roto la plusmarca del club frente a Bilbao Basket anotando 20 triples, convirtiéndose en la primera entidad que supera la veintena en dos jornadas consecutivas. Ese torrente desde la larga distancia se traduce en una producción ofensiva inédita. Con pleno de triunfos en el campeonato local, el Madrid contabiliza ya 564 puntos, la mejor marca anotadora en el arranque histórico de la competición. Una media que se eleva hasta los 112,8 puntos por encuentro, ampliando en casi una veintena la marca del curso pasado (92,9). Ningún equipo había encadenado antes cuatro duelos consecutivos rebasando los 114 puntos, un hito más para un conjunto insaciable. A la vorágine triplista se suman los dos de siempre. Tras un verano plagado de especulaciones sobre su encaje con el nuevo técnico e incluso rumores que los alejaban de la capital, Edy Tavares y Facundo Campazzo siguen siendo las dos piezas angulares en el Palacio de los Deportes. El martes, en Vitoria, Tavares se convirtió en el máximo reboteador ofensivo de la historia de la Euroliga al alcanzar las 825 capturas —superando al legendario Kyle Hines en 102 partidos menos—, al tiempo que ‘Facu’ sigue dictando el ritmo del juego con exhibiciones en la dirección como las 10 asistencias repartidas ante el Fenerbahce. En la máxima competición continental, donde el equipo se rehizo de un arranque adverso de tres derrotas consecutivas para encadenar seis triunfos, el promedio anotador se sitúa en 96,2 puntos por cita. Allí también cayó otra marca colectiva con los 21 triples convertidos ante el Maccabi en Tel Aviv —récord del club en Europa—, confirmando que la metamorfosis obedece a un cambio estructural de estilo: un volumen de tiro exterior inédito que dinamita a las defensas rivales. El arquitecto de esta revolución no es un recién llegado. Pedro Martínez, a sus 65 años, afronta su 34ª campaña en la élite tras desembarcar este verano procedente del Valencia Basket. Con 1.108 encuentros dirigidos en la ACB, el técnico catalán se halla a solo tres partidos de igualar el registro histórico de Aíto García Reneses (1.111), una cota que alcanzará en las próximas semanas. El único contrapunto amargo en la brillante dinámica madridista se focaliza en la enfermería, convertida en un verdadero quebradero de cabeza para la rotación blanca. Tras el choque ante el conjunto turco se confirmaron los peores pronósticos para Jantunen: el ala-pívot sufre una rotura total de la fascia plantar que le mantendrá alejado de las canchas varios meses, una baja de calado a la que se suma la contusión de Maledon por un esguince de rodilla pendiente de evolución. Por su parte, Nick Smith Jr. continúa al margen por dolencias también focalizadas en la fascia plantar, un contratiempo sobre el que la entidad aún no ha emitido parte médico oficial. Este escenario se suma a las bajas de larga duración de Deck y Garuba. Sin margen para el descanso, el Real Madrid recibirá este domingo al San Pablo Burgos (12.30 horas) antes de rendir visita el miércoles al Panathinaikos en Atenas. Dos pruebas de fuego para calibrar si la máquina anotadora de Pedro Martínez mantiene su ritmo de crucero o si la cautela que pregona el técnico encuentra justificación en el desgaste de una plantilla bajo mínimos.
