Publicado: agosto 26, 2026, 10:24 pm
Conforme pasan las horas, la desgracia aumenta y las consecuencias de la riada en la frontera entre TÃbet y Nepal van acompañadas de adjetivos cada vez más devastadores. No son fáciles ahora mismo las comunicaciones con la zona pero desde la capital nepalÃ, Katmandú, las noticias que llegan son cada vez peores.
Jordi Abad, himalayista y director de la carrera de montaña Everest Trail Race, viaja dos o tres veces al año a Nepal, y en las últimas horas vive pegado al teléfono, intentando hacerse a la idea de la tragedias y sus porqués. «Nepal tiene muchos lagos en altura, cuya barreras de contención son muy, muy débiles, prácticamente de barro. No está claro si todo ha comenzado por un alud o el deshielo pero sà que el lago ha colapsado y su barrera también. Lo que sà es cierto es que estos fenómenos no son desconocidos en la zona, pasan cada cierto tiempo».
Desde ese momento, la riada ya ha sido incontenible: «La riada ha tomado todo el cauce del rÃo Trashuli arrasando todo. Esa zona marca una frontera desde hace pocos años entre China y Nepal y está muy densamente poblada. Allà hay cientos de pueblos a las orillas del rÃo, con muchÃsimos habitantes y me dicen desde Katmandú que todos han desaparecido«, relata Jordi Abad a 20minutos.
La tragedia adquiere una envergadura gigantesca cuando desde Nepal se habla del número de vÃctimas mortales, cifras que todavÃa hay que coger con alfileres: «Han muerto 180 trabajadores de una empresa eléctrica que estaban construyendo una presa en esa zona y por lo menos 400 turistas desaparecidos, al parecer la mayorÃa de La India. Pero aunque todavÃa es pronto, el Gobierno nepalà parece que ya está barajando una cifra de muertos entre 10.000 y 15.000, aunque es muy pronto aún para esos cálculos».
