Publicado: octubre 14, 2026, 3:00 am
El gasto de las familias españolas no para de crecer año tras año. Solo en lo que se conoce como vuelta al cole, el desembolso para el curso 2026-2027 en España alcanza los 2.484 euros por hijo, lo que supone un 4% más que el curso anterior, según un estudio realizado por la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU).
Esta cifra comprende gastos que se abonan solo una vez al principio del curso, como el uniforme, los libros de texto o el material escolar, pero también desembolsos que se han ido incorporando poco a poco en los últimos años y que ya se han convertido en una partida habitual.
Se trata de las actividades extraescolares, que son una excelente herramienta para potenciar el desarrollo integral, físico, cognitivo y social de los niños fuera del horario lectivo. Además, estas actividades facilitan la conciliación familiar, permiten liberar estrés y fomentar valores como la disciplina y el trabajo en equipo.
«Las actividades extraescolares han dejado de ser un complemento menor para convertirse en una partida presupuestaria fija y de gran peso en los hogares, especialmente durante los meses de inicio de curso», explica Javier Rivas, director del Máster en Finanzas de EAE Business School.
Según los datos de la Confederación Española de Asociaciones de Padres y Madres de Alumnos (CEAPA) y estudios del sector educativo, el gasto medio por hijo en extraescolares puede oscilar entre los 50 y los 150 euros mensuales, cifra que se dispara considerablemente en familias que optan por academias de idiomas privadas, deportes federados o clases de refuerzo especializado.
Rivas señala que «aunque la ‘cuesta de septiembre’ acapara todos los titulares por el gasto en libros y material, el verdadero impacto financiero de las extraescolares se reparte de forma sostenida, aunque septiembre y octubre concentran el golpe inicial más duro».
«Septiembre y octubre suponen el pico de mayor presión financiera al combinarse la compra de material escolar con el pago de matrículas de actividades, inscripciones anuales, equipaciones deportivas y la contratación de los servicios de todo el año».
«En la ESO y el Bachillerato el desembolso se dispara»
Por otra parte, el impacto de las extraescolares en las finanzas familiar no sigue siempre la misma línea: se multiplica conforme avanzan los cursos. «En Educación Infantil y Primaria, el gasto se concentra en guarderías, ludotecas y actividades de conciliación o estimulación temprana», asegura este experto de EAE Business School.
Sin embargo, «es en la ESO y el Bachillerato donde el desembolso se dispara debido a la intensificación del apoyo académico. Según estimaciones del sector, las clases particulares de refuerzo (matemáticas, física e inglés) y la preparación de exámenes oficiales o refuerzo escolar absorben la mayor parte del presupuesto en extraescolares de los adolescentes, elevando notablemente el coste por alumno».
Este esfuerzo económico que hacen las familias es necesario en la configuración de la sociedad actual, con ambos progenitores trabajando fuera de casa en la mayoría de los casos. «Las extraescolares se han convertido en una herramienta de supervivencia laboral para los padres ante la incompatibilidad de los horarios escolares con las jornadas laborales», afirma Rivas. No en vano, en España, el desfase entre el fin de la jornada escolar -entre las 14.00 y las 17.00 horas dependiendo del colegio- y el cierre de la jornada laboral habitual obliga a las familias a delegar el cuidado de los menores.
