Publicado: julio 5, 2026, 10:23 am
El año pasado, Celestine Mugambi, experta keniana en salud pública, contempló con horror cómo Estados Unidos suspendía de forma repentina y recortaba drásticamente la financiación sanitaria destinada a África. Hasta febrero de 2025, Estados Unidos aportaba más del 60% de toda la financiación externa para la salud pública en Kenia; el apoyo al programa nacional contra el VIH, en cuya gestión colaboraba Mugambi, era especialmente crucial. De repente, comenzaron los despidos de trabajadores, se redujeron servicios esenciales, y los anticonceptivos y medicamentos antirretrovirales empezaron a desaparecer de las estanterías de los hospitales. «Había mucha inestabilidad, mucha ansiedad», recuerda. Sin embargo, también hubo un lado positivo: «Le dio a Kenia la oportunidad de diseñar nuestros propios programas». Más de un año… Ver Más
