Publicado: julio 20, 2026, 12:06 pm
El Consejo General de Economistas (CGE), órgano que reúne a los economistas colegiados, ha disparado sus previsiones de inflación al 2,9% en 2026, pero ha mantenido inalteradas las de crecimiento del PIB en el 2,4%. Así se refleja en el Observatorio Financiero y Claves Económicas que ha presentado el CGE este lunes.
La estimación de crecimiento se sitúa ligeramente por encima del consenso de analistas recogido por Funcas (2,3%), pero por encima de la que maneja el Gobierno de España, que apuesta porque la economía se expandirá un 2,6% en este ejercicio.
En lo que respecta a las expectativas sobre los precios, la previsión del CGE queda algo por debajo de lo que opinan la mayoría de analistas, que apuntan a un 3,2% en promedio en 2026. En este apartado, conviene señalar que el Gobierno no elabora previsión de IPC en su cuadro macroeconómico. Sí aporta su previsión de deflactor del PIB, una métrica que se podría asimilar a las subidas de precios esperadas en los bienes y servicios que se producen en España.
Las previsiones que se van conociendo vuelven a situar a España como uno de los países que más crecerá dentro del bloque de economías avanzadas y en particular, los países del euro, donde se espera una expansión del 0,9%. Según ha trasladado Salustiano Velo, coordinador del Observatorio Financiero, los factores que explican el crecimiento que está experimentando el país son el tirón de la demanda interna, el buen momento que atraviesa el marcado laboral y el turismo y los servicios de alto valor añadido.
Sin embargo, los economistas colegiados aprecian señales de ralentización en un contexto cada vez más impredecible. «La economía española sigue manteniendo una capacidad de crecimiento superior a la de nuestro enrono, pero muestra señales de pérdida e impulso», ha valorado Miguel Ángel Vázquez Taín, presidente del CGE. No obstante, ha añadido que no cree que estemos «ante un cambio de ciclo, aunque la incertidumbre internacional, el aumento de los costes y la menor confianza aconsejan no caer en la complacencia».
En lo que respecta a la inflación, la revisión al alza en las previsiones se explica por la crisis energética causada por la guerra en Irán. En el colegio, ven riesgo de que esta situación se contagie a bienes, servicios y salarios, aunque, por ahora, no creen que estemos ante una situación de estanflación -esa temida combinación de escaso crecimiento y precios altos-.
Paro por debajo del 10%, pero incumpliendo con el déficit
El CGE vaticina en sus previsiones que 2026 cerrará con una tasa de paro del 9,8%. De cumplirse este pronóstico, sería la primera vez que el desempleo cae por debajo de los dobles dígitos desde el año 2007, cuando la economía española funcionaba por un hipertrofiado sector de la construcción que poco después implosionaría en una larga crisis de consecuencias devastadoras.
El consejo destaca que la afiliación se mantiene en máximos y el número de parados ha bajado de los 2,3 millones de personas. No obstante, recuerdan que al incrementar la población activa -fundamentalmente por la llegada de migrantes en edad de trabajar- la tasa de desempleo hará que el descenso del paro sea limitado.
En cuanto a las finanzas públicas, el CGE estima que España cerrará el ejercicio con un déficit equivalente al 2,4% del PIB. Una cifra que superaría en tres décimas el compromiso del 2,1% alcanzado con Bruselas para este ejercicio. Mientras que la deuda pública se situaría en el 99,2% del PIB, la primera vez que caería por debajo desde la barrera simbólica del 100% desde que se inició la pandemia.
