Publicado: abril 28, 2026, 12:02 pm
El Banco de España (BdE) está en conversaciones con el sistema financiero nacional de cara a desarrollar herramientas de pago que faciliten los pagos en situaciones críticas como el apagón, que dejó sin electricidad a toda España hace justo un año. El Comité Nacional de Pagos en España, que agrupa a entidades, asociaciones o proveedores de infraestructura de pagos como Iberpay, ha creado un grupo de trabajo para avanzar en una solución. Según explica la responsable del departamento del sistema de pagos del organismo, Montse Jiménez, espera que el proyecto, aún en pañales, esté más desarrollado en las próximas semanas, concretamente, para junio.
La Memoria de Supervisión 2025, presentada este martes, recoge que si bien durante el apagón se observó «una clara reducción» de las operaciones de pago minoristas, debido a la imposibilidad de los comercios y empresas de continuar con su actividad, las infraestructuras financieras, y en especial, los sistemas de pago, «demostraron una alta resiliencia, apoyadas en sistemas de contingencia que permitieron su correcto funcionamiento».
Resaltan así la fortaleza del modelo sobre el que se asientan los pagos digitales en España, aunque detecta entre sus debilidades la «alta» dependencia de proveedores tecnológicos externos, ante lo que llama a reforzar la necesidad de reducir esta vulnerabilidad. Dicho documento recoge esta advertencia ante los incidentes ocurridos con Redsys, Cloudflare o Amazon Web Services entre octubre de 2024 y diciembre de 2025, que desembocaron en problemas de acceso a las aplicaciones y fallos en los pagos durante varias horas.
El BdE realiza esta conclusión en un contexto marcado por el incremento de la transacciones electrónicas, en detrimento del efectivo. Con datos correspondientes al año pasado, las operaciones de compra en terminales de punto de venta (TPV) registraron un incremento interanual del 5,6% y del 5% en importe, siguiendo la tendencia al alza de los años anteriores, con un total de 9.725 millones de operaciones por valor de 285.000 millones. En cambio, el número de disposiciones de efectivo en cajeros automáticos se redujo al 3,7%, que se traduce en 658 millones de movimientos, aunque el importe retirado arroja que el montante ha crecido un 2%, hasta los 130.000 millones.
En cuanto a las transferencias, el BdE resalta que las operaciones electrónicas vinieron lideradas por las transferencias, con un aumento del 14,3% en número y del 12,1% en importe, como consecuencia de las transferencias inmediatas, que relegan a un segundo plano a las ordinarias. Si bien el apagón ha concienciado acerca de la necesidad de contar con dinero en metálico, lo cierto es que su utilización es cada vez más reducida. Precisamente, como parte del aniversario, el BdE recoge entre las recomendaciones contar con entre 70 y 100 euros en monedas y billetes para emergencias.
En el ámbito nacional, el Banco de España (BdE) también hace seguimiento de Bizum, pero no ofrece datos. Esta plataforma de pago ‘made in Spain’ ultima los preparativos de la arquitectura tecnológica que permitirá el pago en comercios físicos. Tal y como publicó La Información Económica, estará disponible a partir del 18 de mayo, pero no en todos los bancos, sino que será una adopción progresiva, factor que ayudará a reducir esa dependencia de tecnología foránea.
La banca cuenta con solvencia para absorber un ‘shock’
A nivel de negocio, otra de las conclusiones que resaltan en el informe es que el sector bancario español atraviesa un momento dulce, marcado por los beneficios récord y la rentabilidad, que se encuentra también en máximos históricos con un ROE medio del 14%. En un contexto marcado por las tensiones geopolíticas, en la que no se descarta una posible recesión global, el BdE alerta de que estos factores podrían frenar el crecimiento y reducir la capacidad de pago de los prestatarios, ante lo que llama a mantener la cautela.
«El sector ha mostrado un significativo grado de resiliencia en el escenario base y en el extremo, lo que demuestra que los fundamentales de la banca española están en una muy buena posición», explica la directora general de supervisión del BdE, Mercedes Olano. Sin embargo, las pruebas de resistencia arrojan que, en promedio, las entidades contarían con la solvencia necesaria para absorber un hipotético impacto de una situación macrofinanciera adversa.
En cuanto a los expendientes, el BdE tramitó un total de 20 expedientes sancionadores en materia prudencial, de protección del cliente bancario y de lucha contra el instrusismo. De estos, 13 concluyeron en saciones por valor de 49 millones, que en su mayoría alcanzaron a administradores, directivos o titulares de participaciones significativas de las entidades implicadas, hasta un total de 79 expedientados.
