El acuerdo de paz entre EEUU e Irán nace envuelto en contradicciones y tambaleándose por el rechazo israelí a retirarse del Líbano - Estados Unidos (ES)
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El acuerdo de paz entre EEUU e Irán nace envuelto en contradicciones y tambaleándose por el rechazo israelí a retirarse del Líbano

Publicado: junio 19, 2026, 5:23 am

El acuerdo de paz entre EEUU e Irán para poner fin a la guerra ha entrado en vigor oficialmente este jueves, según ha confirmado el vicepresidente estadounidense, JD Vance, después de que el documento quedase oficialmente firmado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el presidente iraní, Masoud Pezeshkian. Sin embargo, el pacto nace incierto, a expensas de unas nuevas negociaciones que se antojan complicadas y llenas de contradicciones, y condicionado por la negativa de Israel a retirar sus tropas del Líbano y terminar la ofensiva en el país árabe contra Hezbolá.

De hecho, finalmente ni siquiera habrá la anunciada escenificación del acuerdo este viernes en Suiza. Tras la rúbrica del memorando, Irán descartó una firma presencial en Europa, pese a que el Gobierno suizo sostenía que el acto seguía previsto y el propio vicepresidente estadounidense, J. D. Vance, no había descartado viajar este fin de semana para iniciar las negociaciones técnicas con Teherán. Sin embargo, la Casa Blanca ha informado de que el desplazamiento de la delegación encabezada por Vance, previsto inicialmente para este jueves, ha sido aplazado por problemas logísticos, aunque Washington mantiene su intención de celebrar las conversaciones.

El vicepresidente estadounidense, no obstante, ha matizado que pese a la entrada en vigor del acuerdo, los 14 puntos del documento deben materializarse en procedimientos y líneas de actuación para aplicarse. De hecho, tanto Vance como Trump han desmentido uno de los puntos del acuerdo inicialmente anunciados, sobre la formación de un fondo de 300.000 millones de dólares «para la reconstrucción y el desarrollo económico» de Irán, cuya puesta en marcha aún debe resolverse. El mandatario estadounidense tildaba la información de «falsa» y de «propaganda demócrata», asegurando que «lo único que le importa a EEUU es el éxito y la bajada del precio del petróleo».

Vance, por su parte, ha asegurado ante la prensa que los términos del acuerdo se han «tergiversado» y que su país no pondrá «ni un solo centavo bajo ninguna circunstancia» para entregarlo a Teherán. Sobre esos fondos y los 24.000 millones en activos congelados de Irán, Vance matizó que esos recursos no son de EEUU, y que el régimen persa solo los recibirá «si se cumplen plenamente» los puntos del acuerdo. «Todos ganamos: si los iraníes no cambian su comportamiento, su capacidad militar y su programa nuclear seguirán destruidos; si sí cambian su comportamiento, entonces tendrán una relación transformadora con Oriente Medio».

Pese a ello, el vicepresidente estadounidense ha defendido públicamente el acuerdo con Irán, que pone fin a la guerra y a la crisis económica internacional derivada del bloqueo de Ormuz. Sin embargo, la posición israelí respecto al Líbano pone en jaque el pacto. El primer ministro hebreo, Benjamin Netanyahu, ha asegurado que su Ejército mantendrá la «zona de seguridad» tomada en el sur del Líbano (entre la frontera israelí y el río Litani, e incluso más allá según los mapas difundidos por las fuerzas hebreas) «mientras sea necesario» para proteger a las comunidades del norte de Israel. «Seguiremos avanzando por nuestro camino con sabiduría y discreción», ha aseverado.

Horas después, Vance exigía a Israel «respetar» el acuerdo: «Israel tiene derecho a defenderse, pero, fundamentalmente, los israelíes —al igual que todos los demás— deben respetar este proceso de paz, que es esencialmente beneficioso tanto para ellos como para toda la región». Esa «paz regional», aseguró Vance, implica que Hezbolá tampoco «lance cohetes ni drones contra los israelíes y que, a su vez, los israelíes no actúen de forma desenfrenada» en el país árabe, aunque el vicepresidente también matizó sobre el programa de misiles iraní: «No le puedes pedir a un país, ya sea Israel o Irán, que no tiene derecho a defenderse».

Israel ataca el Líbano y pone en jaque el acuerdo

Pese a que el acuerdo de EEUU e Irán incluye garantías a «la integridad territorial del Líbano», el Ejército israelí ha insistido en un comunicado que las acciones en el país árabe proseguirán «conforme a las necesidades, para eliminar amenazas a sus soldados y establecer una defensa efectiva» contra la milicia chií Hezbolá. De hecho, las tropas israelíes han vuelto a atacar este jueves el sur del Líbano, en lo que constituye una vulneración del acuerdo de paz. La Agencia Nacional de Noticias (ANN) libanesa identificó a dos víctimas de un ataque de dron israelí contra un automóvil en la localidad de Kfar Tebnit, en la gobernación meridional de Nabatieh, horas después de la firma del memorando y de entrar en vigor el acuerdo. Al mismo tiempo, un soldado israelí fallecía este jueves en el sur del Líbano a consecuencia de un artefacto explosivo «probablemente fue causada por un artefacto explosivo enemigo», según informaron fuentes militares.

La negativa a ceder en virtud de un pacto que Tel Aviv rechaza amenaza con tumbar todo el acuerdo de paz entre EEUU e Irán: el régimen persa ya ha advertido, por medio de su portavoz de Exteriores, Ismail Bagaei, que si las tropas israeíes permanecen en el Líbano, el pacto con Washington quedaría «nulo» y la paz, por tanto, sin efecto. «Mientras la ocupación continúe, se puede decir que la guerra sigue en curso y no ha terminado en esencia», señaló Bagaei, este jueves, insistiendo en que el acuerdo comprende el fin de la contienda «en todos los frentes y por completo».

La cifra de víctimas en el Líbano ha alcanzado este jueves los 3.912 fallecidos y 11.873 heridos mientras el gobierno de Beirut se prepara para su propia ronda de negociaciones con Israel, la quinta ronda de sus encuentros en Washington y la primera con el acuerdo de paz firmado, para insistir a Tel Aviv en retirar sus tropas y respetar la soberanía libanesa, como insistió el presidente Joseph Aoun a la delegación encargada del contacto con Israel.

60 días para consolidar una paz incierta

En medio de la incertidumbre sobre si el acuerdo sobrevivirá a la posición israelí, EEUU e Irán deberán dirimir durante los próximos dos meses la ejecución de los 14 puntos del acuerdo: la retirada de todas las sanciones internacionales que pesan sobre Irán y la liberación de sus activos congelados, la elaboración del plan de inversión de al menos 300.000 millones que Washington niega, o la eliminación del uranio enriquecido en poder del régimen persa, que se compromete a no «adquirir o desarrollar» armas nucleares, la principal línea roja para Washington desde el comienzo de la guerra.

Cada punto del documento deberá cumplirse para avanzar en un proceso que tanto Teherán como Washington reivindican como una victoria. El régimen de los ayatolás celebra haber conseguido «a través de la negociación» logros que jamás habrían conseguido «con la acción militar». Casi cuatro meses de guerra después, Trump ha pasado de exigir la «rendición incondicional» del régimen de los ayatolás a celebrar un acuerdo que, defiende, cumple sus exigencias pese a que la guerra no ha derrocado la República Islámica, sino que ha fortalecido su posición en la región tras poner en jaque a la economía global con el bloqueo a Ormuz.

El acuerdo de paz parece el principio del fin a la compleja contienda, que acaba prácticamente en el mismo punto en el que arrancó, y a expensas del pulso de Israel en el Líbano y la reacción del régimen persa.

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