Publicado: julio 15, 2026, 2:23 pm
EEUU ha lanzado este miércoles una nueva oleada de bombardeos contra Irán después de que la Guardia Revolucionaria anunciara su intención de mantener bloqueado el estrecho de Ormuz, la puerta del golfo Pérsico por la que transitaba en tiempos de paz el 20% del tráfico mundial de petróleo y gas natural licuado.
«Los ataques están diseñados para degradar aún más las capacidades militares que las fuerzas iraníes han utilizado para atacar al transporte comercial en el estrecho de Ormuz», ha informado el Comando Central del ejército estadounidense (Centcom), indicando que los bombardeos han comenzado a las 6.00 h de la mañana (hora de Washington), lo que equivale a las 13.30 h en Irán y al mediodía en España.
«Durante la oleada de ataques, que duró 90 minutos, el Comando Central lanzó municiones de precisión contra los sistemas de defensa costera y las instalaciones de almacenamiento y lanzamiento de misiles de crucero en la isla de Tunb. Estos ataques debilitaron aún más la capacidad de Irán para atacar buques mercantes en el estrecho de Ormuz», ha detallado el Centcom.
Esta nueva ofensiva se produce después de que la Guardia Revolucionaria iraní anunciara su intención de mantener cerrado el paso de Ormuz de forma indefinida, como respuesta al bloqueo naval estadounidense contra los puertos iraníes. «Permanecerá cerrado hasta el fin de las acciones malignas de Estados Unidos. Las exportaciones de petróleo y gas de la región son para todos o para nadie», indicó en un comunicado difundido a primera hora de esta mañana.
Ante la advertencia de Teherán, que amenaza con volver a tensar el precio del crudo, EEUU ha optado por mantener su política de mano dura y ha lanzado a plena luz del día una nueva oleada de bombardeos contra territorio iraní, después de que esta noche diera por concluido su anterior ataque.
Aquella operación nocturna se prolongó durante siete horas e incluyó el uso de aviones de combate, drones y buques de guerra estadounidenses, que lanzaron municiones de precisión contra instalaciones de misiles y drones, capacidades navales y sistemas de defensa costera iraníes. Según el gobierno de los ayatolás, los ataques han dejado al menos 30 civiles muertos en el sur del país.
Trump apunta a la infraestructura energética de Irán
Donald Trump, por su parte, ha asegurado que los ataques norteamericanos, que llevan repitiéndose cuatro días de forma consecutiva, continuarán «hasta que Irán diga ya basta» y ha amenazado con «destruir» la infraestructura energética iraní: «Vamos a dejar fuera de combate todas sus centrales eléctricas. Vamos a dejar fuera de combate todos sus puentes, a menos que se sienten a la mesa y negocien».
Pero de momento Irán resiste todos los golpes norteamericanos y acusa a Washington de haber «hecho añicos» el memorando de entendimiento firmado el pasado mes de junio para poner fin a la guerra. «Estados Unidos ha abandonado todos sus compromisos en virtud del entendimiento de Islamabad y, de alguna manera, ha hecho añicos este memorando», ha denunciado este miércoles el viceministro de Exteriores, Kazem Garibabadi.
Asimismo, ha desafiado a Trump al asegurar que Teherán mantendrá el control de Ormuz, pese a los bombardeos contra su territorio: «Estados Unidos no quiere que ejerzamos una soberanía efectiva sobre el estrecho de Ormuz, pero nosotros ejerceremos esa soberanía, cueste lo que cueste».
Teherán vuelve a atacar a países vecinos
El ejército iraní también ha demostrado que mantiene capacidad balística porque esta madrugada ha vuelto a atacar intereses norteamericanos en Bahréin, Kuwait y Jordania. Según la Guardia Revolucionaria, ha destruido «el principal centro estadounidense de preparación y apoyo militar en Asia Occidental», situado en Mina Abdullah, en la costa sur de Kuwait. También ha atacado cazas F-18 de EEUU en la base jordana de Al Azraq, que ya fue blanco de ataques iraníes el pasado jueves.
Los ataques iraníes contra países vecinos están aumentando la tensión en toda la región y amenazan con extender el conflicto por todo Oriente Medio. Así lo ha subrayado este miércoles el Consejo de Cooperación del Golfo (CCG), que ha acusado a Irán de arrastrar a toda la región al caos y ha pedido que la comunidad internacional tome «medidas prácticas y disuasorias» para frenar las acciones iraníes.
Los Estados del CCG (Arabia Saudí, Catar, Kuwait, Emiratos Árabes Unidos (EAU), Baréin y Omán), así como Jordania, son todos aliados de EEUU y acogen en su territorio o aguas territoriales bases o presencia militar estadounidense, y algunos de ellos tienen firmados acuerdos de defensa con Washington.
La guerra está viviendo una nueva escalada desde la semana pasada, cuando Trump dio por acabado el acuerdo marco de alto el fuego con Irán, firmado el 17 de junio, como reacción a los persistentes ataques de Teherán contra barcos mercantes que navegan por Ormuz.
