Publicado: diciembre 25, 2025, 1:23 pm
Corea del Norte ha mostrado un aparente progreso en la construcción de un submarino de propulsión nuclear que, según la agencia oficial de noticias norcoreana, podría ser probado en el mar en cuestión de meses.
El submarino es el próximo gran objetivo militar de Kim Jong-Un. Lo ve imprescindible para lo que él llama «crecientes amenazas militares» lideradas por Estados Unidos. Otro armamento esencial para Kim Jong-Un son los misiles balísticos intercontinentales de combustible sólido, armas hipersónicas, satélites espías y misiles multiojiva.
Corea del Norte ha realizado una serie de pruebas para desarrollar algunos de esos sistemas y recientemente presentó un nuevo destructor naval, que Kim Jong-Un elogió como un paso importante para ampliar el alcance operativo y la capacidad de ataque preventivo de las fuerzas nucleares del país.
Si Corea del Norte obtiene un submarino capaz de operar sigilosamente durante períodos prolongados y lanzar misiles desde el agua, sería un avance preocupante para sus vecinos, ya que tales lanzamientos serían difíciles de detectar con antelación.
Algunos expertos afirman que la reciente alineación de Corea del Norte con Rusia, que incluye el envío de miles de tropas y equipo militar para apoyar la guerra del presidente Vladimir Putin en Ucrania, podría haberle ayudado a recibir tecnologías cruciales a cambio.
Críticas a la flota de Corea del Sur
En una visita a su submarino, Kim Jong-Un calificó de «amenaza» a la seguridad de su país el plan del vecino Corea del Sur de construir, con el beneplácito de Estados Unidos, una flota de submarinos de propulsión nuclear.
Durante una inspección para ver los progresos en la construcción de su propio sumergible nuclear de 8.700 toneladas, Kim Jong-Un aseguró que el plan «empeorará la inestabilidad en la región de la península de Corea», en declaraciones publicadas por la agencia estatal norcoreana KCNA.
Pionyang considera los planes de Seúl «un acto ofensivo que viola gravemente su seguridad y soberanía marítima», así como «una amenaza a su seguridad que debe ser combatida», según la agencia.
El mandatario se refirió así a la decisión de las autoridades estadounidenses de levantar parcialmente sus restricciones al enriquecimiento de uranio de Corea del Sur a fin de construir una flota de submarinos de propulsión nuclear que le permita hacer frente a la superioridad que Corea del Norte tiene en este ámbito.
Corea del Sur lleva tiempo aspirando a desarrollar su propios sumergibles propulsados por reactores nucleares, pero su principal obstáculo reside en las restricciones legales y tecnológicas derivadas principalmente de su pacto sobre energía atómica con EE.UU., el conocido como «Acuerdo 123», que prohíbe al país asiático enriquecer uranio o reprocesar combustible nuclear gastado para fines que no sean pacíficos y civiles.
Dado que los submarinos de propulsión nuclear requieren uranio altamente enriquecido o combustible nuclear especializado regulado por este acuerdo, Corea del Sur no puede proceder sin la aprobación explícita de Washington o una enmienda sustancial al tratado.
En la actualidad solo seis países del mundo poseen y operan submarinos de propulsión nuclear, un activo con el que Seúl espera revertir la actual superioridad de Pionyang, que cuenta actualmente con una flota de unos 70 sumergibles con motores diésel-eléctrico, casi el triple que su vecino del sur.
