Publicado: julio 8, 2026, 11:44 pm
El regreso de Conor McGregor no solo supone la vuelta del peleador más mediático de la historia de la UFC. También rescata el recuerdo de una generación que cambió para siempre las artes marciales mixtas (MMA) . Cuando el irlandés se convirtió en el primer campeón simultáneo de dos divisiones de la compañía y elevó la popularidad del deporte a cotas inimaginables, compartía el trono con algunos de los nombres más icónicos de la última década. Hoy, casi todos han desaparecido del primer plano. McGregor volverá a competir en una UFC completamente distinta. Los cinturones han cambiado de dueño en varias ocasiones, una nueva generación liderada por Ilia Topuria, Islam Makhachev o Alex Pereira domina la compañía y muchos de aquellos campeones que protagonizaban las grandes carteleras ya observan el deporte desde fuera del octágono. Uno de los mejores ejemplos es Dominick Cruz . Considerado por muchos el mejor peso gallo de todos los tiempos, el estadounidense protagonizó una de las historias de superación más admiradas de la UFC tras recuperar el cinturón después de varias lesiones de gravedad. Sin embargo, el desgaste físico terminó pasando factura y anunció su retirada este mismo año. Desde hace tiempo, su voz es más habitual en las retransmisiones de la UFC que dentro de la jaula. En el peso wélter, Tyron Woodley fue el hombre a batir durante el auge de McGregor. Defendió el cinturón en cuatro ocasiones y parecía destinado a construir un largo reinado, pero una sucesión de derrotas precipitó su salida de la compañía. Después encontró una inesperada segunda vida mediática en el boxeo, donde protagonizó dos combates frente al creador de contenido Jake Paul, muy lejos del escenario en el que alcanzó la cima. Otro de los rostros inseparables de aquella época fue Michael Bisping . El británico escribió una de las historias más improbables de la UFC cuando conquistó el cinturón del peso medio contra pronóstico. Su reinado fue breve, pero suficiente para convertirse en una de las grandes figuras europeas del deporte. Tras su retirada, dio el salto a los micrófonos y hoy es uno de los analistas más reconocidos de la compañía. También resulta imposible entender aquella generación sin Daniel Cormier . Bicampeón de la UFC y protagonista de una rivalidad histórica con Jon Jones, el estadounidense puso fin a su carrera en 2020 después de disputar la trilogía frente a Stipe Miocic. Desde entonces se ha convertido en una de las caras visibles de las retransmisiones de la empresa y en una de las voces más autorizadas para analizar la actualidad de las MMA. En la división femenina, Joanna Jędrzejczyk y Amanda Nunes marcaron una era. La polaca dominó con mano de hierro el peso paja antes de despedirse tras su segunda derrota frente a Zhang Weili. La brasileña, considerada por muchos la mejor peleadora de todos los tiempos, dejó los guantes en 2023 como doble campeona y después de haber barrido a prácticamente todas las aspirantes de dos categorías. Entre todos ellos, solo Jon Jones consiguió mantenerse en la cima. Tras tres años alejado de la competición, regresó para conquistar el cinturón del peso pesado y prolongar una carrera que sigue alimentando el debate sobre quién es el mejor peleador de la historia. Junto a McGregor, fue el último gran superviviente de aquella generación antes de su retiro este mismo año. Cuando Conor vuelva a cruzar la puerta del octágono apenas encontrará rostros conocidos. Bisping y Cormier estarán comentando la velada desde la mesa de retransmisión. Dominick Cruz ya ha cerrado definitivamente su carrera. Woodley hace tiempo que abandonó la élite y Joanna Jędrzejczyk, Amanda Nunes y Jon Jones disfrutan la retirada. La UFC siguió avanzando mientras McGregor estaba fuera. Cambiaron los campeones, las rivalidades y hasta las caras visibles de la compañía. Por eso su regreso no solo supone el retorno de una superestrella. También representa el último vínculo con una generación irrepetible que convirtió las artes marciales mixtas en un espectáculo de alcance mundial.
