Publicado: julio 11, 2026, 12:23 pm
España arde un verano más. El incendio de Los Gallardos, en Almería, todavía continúa sin control después de provocar la muerte de al menos 12 personas y dejar ocho heridos. Además, según el último dato oficial, al menos 6.600 hectáreas se han visto arrasadas por las llamas. Y este fuego en tierras andaluzas no es el único del territorio español: este viernes se declararon cinco incendios forestales en Castilla y León, y en la Comunidad Valenciana también hay varias zonas ardiendo.
¿De qué se compone el humo de los incendios?
Lejos de ser una sustancia homogénea, el humo de los incendios es una mezcla de gases, partículas sólidas y vapor de agua que se libera durante la combustión. Además, contiene restos microscópicos del material que se quema, lo que lo convierte en un peligro no solo para la salud sino también para el medioambiente. Su color y densidad varían según el tipo de fuego, la cantidad de oxígeno y los materiales implicados.
El tipo de humo también varía según el material que se esté quemando. Así, mientras la madera y la vegetación producen un humo gris o blanco con predominio de vapor de agua, cenizas y partículas finas, los plásticos, neumáticos o productos químicos, liberan al quemarse un humo negro y espeso, rico en hollín y compuestos altamente tóxicos, como dioxinas o monóxido de carbono. Los incendios industriales son los más peligrosos, ya que liberan mezclas de metales pesados y gases corrosivos que pueden afectar gravemente a la salud incluso a bajas concentraciones.
¿Es tóxico el humo de los incendios?
La respuesta rápida es que, prácticamente todo el humo es dañino si se inhala. Las partículas finas (PM2.5) penetran en los pulmones y pueden pasar al torrente sanguíneo, provocando problemas respiratorios y cardiovasculares. Además, gases como el monóxido de carbono (CO) pueden causar mareos, pérdida de conciencia e incluso la muerte por asfixia en espacios poco ventilados. La exposición prolongada a humos industriales o de plásticos también está relacionada con efectos a largo plazo, como daños en el sistema nervioso o riesgo de cáncer.
¿Puede afectar el humo a zonas alejadas del incendio?
Efectivamente, el humo no solo afecta a la zona inmediata del incendio: puede desplazarse grandes distancias dependiendo de la dirección del viento, la humedad y la temperatura atmosférica. De esta forma, grandes nubes de humo pueden viajar decenas o incluso cientos de kilómetros, afectando a personas que no están cerca del fuego.
La explicación es que las partículas ligeras y los gases calientes ascienden y son transportados por las corrientes de aire, pudiendo formar nubes visibles o contaminantes invisibles que se acumulan a nivel del suelo cuando hay inversión térmica.
Recomendaciones ante un incendio
Algunas de las recomendaciones más comunes de cara a protegerse del humo de un incendio, compartidas por la Comunidad de Madrid, el Gobierno de Canarias o Castilla León, entre otros, son:
- Se deben cerrar todas las puertas, ventanas y sistemas de ventilación de la vivienda (chimeneas, calefacción, aires acondicionados) para evitar que el humo entre en el interior.
- Es recomendable permanecer dentro de casa y evitar las actividades al aire libre. Los niños no deben salir a jugar durante el episodio de humo.
- Si es imprescindible salir, se aconseja utilizar mascarillas protectoras, preferentemente FFP2, para reducir los riesgos respiratorios. También pueden emplearse pañuelos o toallas humedecidas cubriendo nariz y boca en caso de no disponer de mascarilla.
- Para proteger la piel y los ojos, se recomienda usar camisas de manga larga y lavar los ojos con agua si es necesario.
- Cuando la nube de humo sea muy densa, no se debe conducir, ya que la falta de visibilidad puede provocar accidentes. Si alguien es sorprendido dentro de un vehículo, debe permanecer con las ventanas cerradas hasta que la situación mejore.
- Los depósitos y cisternas de agua situados en exteriores deben mantenerse tapados para evitar la caída de cenizas y contaminantes.
- Si se presentan síntomas como tos, irritación ocular o dificultad respiratoria, se debe consultar al centro de salud indicando que la persona estuvo en la zona afectada por el humo.
- En caso de que se ordene una evacuación, se deben seguir las instrucciones de las autoridades, que indicarán las rutas y puntos de reunión seguros.
- Es importante mantener la calma y evitar situaciones de pánico para facilitar la respuesta organizada.
- Debe prestarse especial atención a las personas más vulnerables, como quienes padecen problemas respiratorios, los niños, los mayores y las embarazadas.
- Se recomienda permanecer atento a los avisos y comunicados oficiales de Protección Civil y Sanidad, que actualizan las instrucciones según evolucione la emergencia.
