Publicado: diciembre 29, 2025, 10:18 am
Si has notado que tus gastos se han disparado este mes, no estás solo. Millones de personas recurren a las tarjetas de crédito precisamente porque ofrecen flexibilidad en los pagos y diferentes métodos para financiar compras, lo que permite equilibrar mejor los gastos mensuales.
Una de las opciones más utilizadas es el pago fraccionado, que permite dividir el coste de una compra en varias mensualidades en lugar de pagarlo de golpe. Sin embargo, es importante recordar que esta facilidad suele implicar intereses adicionales, por lo que conviene evaluar bien si compensa.
Formas de aplazar pagos con tarjeta de crédito
No todas las entidades financieras ofrecen exactamente los mismos mecanismos para fraccionar pagos, y la disponibilidad de cada opción depende del banco o la entidad emisora de la tarjeta. Entre las formas más comunes se encuentran:
- Pago en cuotas fijas: Este método permite convertir una compra realizada con tarjeta en pagos mensuales fijos. Cada cuota incluye parte del capital y los intereses acordados. Es una opción cómoda porque permite saber exactamente cuánto se pagará cada mes, lo que facilita la planificación financiera.
- Transferencia de crédito a cuenta corriente: Algunas entidades permiten transferir parte del crédito disponible en la tarjeta a la cuenta corriente del usuario. Una vez realizado este traspaso, se puede disponer del dinero libremente y devolverlo en mensualidades. Esto puede ser útil si se necesita efectivo para diversos gastos o pagos que no aceptan tarjeta.
- Solicitud de crédito adicional con devolución fraccionada: En este caso, el banco concede un importe extra de crédito que se devuelve en cuotas. Suele tratarse de un proceso formal que requiere evaluación de la capacidad de pago del cliente y la aprobación por parte de la entidad.
Límites y condiciones de los pagos fraccionados
El número de operaciones que se pueden aplazar y los importes disponibles dependen principalmente de la relación que tengas con el banco. Las entidades suelen evaluar tu solvencia, es decir, tu capacidad habitual para cumplir con los pagos, y establecerán límites de crédito y de aplazamiento en función de ese cálculo.
Por ello, los clientes con un historial de pagos sólido y una relación estable con el banco pueden acceder a mayores facilidades que quienes tienen menos antigüedad o historial financiero limitado.
Es fundamental tener en cuenta que cada aplazamiento conlleva un coste en forma de intereses, que varía según la entidad, la duración del pago y la cantidad financiada. Conocer este coste de antemano permite tomar decisiones más informadas y evitar sorpresas desagradables en el extracto de la tarjeta.
Cómo realizar el aplazamiento
Hoy en día, la mayoría de los bancos ofrecen la posibilidad de solicitar el aplazamiento de pagos a través de sus plataformas digitales, ya sea desde la web o desde la aplicación móvil. Esta opción suele ser rápida y cómoda, y permite calcular la cuota mensual y el número total de pagos con un par de clics. No obstante, también es posible acudir a una oficina física si se prefiere un trato presencial o si el procedimiento digital no resulta claro.
Para ayudar a los usuarios, el Banco de España cuenta con un simulador online que permite calcular de manera aproximada cuál sería la cuota mensual, el plazo total y los intereses asociados a un aplazamiento. Esta herramienta resulta útil para comparar opciones y entender mejor el coste real de fraccionar un pago antes de comprometerse.
