Publicado: julio 16, 2026, 7:24 am
Las parejas virtuales impulsadas por inteligencia artificial han dejado de ser una rareza tecnológica para convertirse en una compañía cada vez más extendida. Estos sistemas pueden representarse en forma de mujer u hombre y son capaces de mantener conversaciones, imitar rasgos de personalidad y adaptar su lenguaje al de las personas reales, no obstante, plantean dudas sobre la posible recopilación de datos y los límites de una relación basada en una falsa sensación de compañía al no tratarse de humanos.
Ante el auge de este tipo de relación sentimental, en China han entrado en vigor nuevas normas para regular a los proveedores de sistemas de IA que simulan rasgos de personalidad humana, patrones de pensamiento o estilos de comunicación en interacciones emocionales con las personas.
La normativa, denominada ‘Medidas Provisionales para la Administración de los Servicios de Interacción Antropomórfica de Inteligencia Artificial’, tiene el objetivo de «equilibrar la innovación tecnológica con la seguridad y el interés público» y no afecta de manera general a todos los chatbots, sino que excluyen a los dedicados a atención al cliente, a los sistemas de preguntas y respuestas de conocimiento, a los asistentes laborales y a las herramientas educativas y de investigación científica.
Entre las restricciones más destacadas, la normativa prohíbe la complacencia excesiva con el usuario, así como cualquier práctica que pueda fomentar la dependencia emocional o una adicción capaz de deteriorar las relaciones interpersonales en el mundo real. También, veta la manipulación emocional que pueda llevar a los usuarios a tomar decisiones poco razonables o vulnerar sus derechos e intereses legítimos y, además, los sistemas no podrán generar contenidos que promuevan la autolesión o el suicidio, ni recurrir a formas de maltrato verbal que puedan perjudicar la salud mental de los usuarios.
Las Big Tech tendrán que cumplir con estas exigencias
Tras la entrada en vigor de la normativa, los proveedores de estos servicios deberán advertir de forma clara y efectiva a los usuarios de que están interactuando con un sistema de inteligencia artificial y no con una persona real. Además, estarán obligados a avisar a las personas tras dos horas de uso continuado del servicio.
Por otro lado, la norma pone especial énfasis en la protección de los menores y, por ello, prohíbe ofrecerles servicios de relaciones íntimas virtuales —como familiares o acompañantes virtuales— y exige el consentimiento de padres o tutores para las funciones dirigidas a niños menores de 14 años.
Ya hay afectados por esta medida
Por ahora, las medidas ya han comenzado a tener consecuencias. Gigantes tecnológicos como ByteDance y Alibaba han eliminado o limitado las funciones de humanización y personalización de sus sistemas de inteligencia artificial para evitar que los usuarios desarrollen vínculos afectivos con los chatbots y, así, facilitar el cumplimiento de las nuevas normas.
