Publicado: octubre 28, 2026, 3:23 pm
«Tenemos legislación en vigor que nos impide reanudar las importaciones de combustibles fósiles, en particular de gas, procedentes de Rusia». Con esa frase la portavoz de la Comisión Europea, Paula Pinho, ha querido dejar claro que la UE no importará gas desde Moscú; y no lo hará ni siquiera en caso de que se alcance la paz en Ucrania. Bruselas ha reiterado este miércoles que su estrategia seguirá siendo la de reducir las dependencias de la Unión.
Es decir, no habrá una reapertura del Nord Stream, algo que se ha podido poner sobre la mesa en las conversaciones entre Rusia y EEUU, según algunas fuentes. De este modo, el Ejecutivo comunitario ha dejado claro que la legislación europea REPowerEU va más allá de la invasión de Ucrania por parte de Putin. «No está vinculada a las sanciones ni a ningún acontecimiento geopolítico», sostuvo sobre la batería de medidas que Bruselas lleva casi cuatro años lanzando.
«Independientemente de lo que ocurra, estamos eliminando progresivamente el gas ruso y el gas natural licuado del mercado europeo, y los últimos suministros deberían finalizar a finales del próximo año», añadió la portavoz a este respecto. Y concluyó con un mensaje que también se ha repetido en los últimos años. «Conocemos demasiado bien los costes ocultos de depender de Rusia para la compra de combustibles fósiles. Se han utilizado como arma y hemos pagado el precio, así que no lo olvidamos».
Estas palabras se dan en un momento en el que la vía diplomática parece abrirse. Y es que Donald Trump se muestra optimista respecto a Ucrania. El presidente de Estados Unidos ha dicho este miércoles que espera tener «muy pronto» una reunión a tres con Vladimir Putin y Volodimir Zelenski. «Hemos logrado grandes progresos en la situación con Rusia y Ucrania. Tendremos una reunión muy pronto», ha comentado en declaraciones a la prensa, días después de haber sostenido que el acuerdo para la paz «está más cerca de lo que nunca ha estado» desde 2022.
De hecho, ese mensaje de Trump se da, además, en un momento en el que Europa ha reactivado las conversaciones con Rusia con la llamada de los líderes de Noruega y Finlandia al propio Putin. «Somos países vecinos de Rusia. El resultado de esta guerra tendrá un impacto directo en nuestra seguridad y en la de toda Europa. Para poner fin a la guerra es necesario mantener conversaciones directas», sostuvo el Gobierno finlandés, en un contexto en el que Kiev también es partidario de estos contactos; además, Zelenski quiere sumar a los líderes europeos en la mesa para frenar la posible ‘pinza’ de Moscú y Washington sobre las aspiraciones ucranianas.
