Publicado: junio 14, 2026, 1:24 pm
Un grupo de investigadores del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT, por sus siglas en inglés) ha desarrollado una innovadora tecnología que podría cambiar la forma en que se tratan ciertas alteraciones del ritmo cardíaco. Se trata de un pequeño parche adhesivo que se coloca sobre el pecho y es capaz de estimular los latidos del corazón mediante ultrasonidos, sin necesidad de cirugía ni implantes permanentes.
A diferencia de los marcapasos convencionales, que requieren una intervención para colocar electrodos dentro del cuerpo, este sistema funciona desde el exterior. Pero, ¿cómo es y cómo funciona?
El dispositivo, de un tamaño similar al de un sello postal, incorpora diminutos transductores que emiten pulsos ultrasónicos dirigidos al corazón. De esta manera, las señales activan células cardíacas especialmente preparadas para responder a las ondas sonoras, provocando que se contraigan y mantengan un ritmo adecuado.
¿Qué es esta innovación?
Como acabamos de mencionar, el desarrollo del MIT consiste en una pegatina inteligente capaz de estimular el ritmo cardíaco desde el exterior del cuerpo mediante ultrasonidos, siendo una alternativa menos invasiva a los marcapasos tradicionales.
Dicho avance se apoya en la sonogenética, una tecnología que convierte las ondas de ultrasonido en una especie de ‘interruptor’ capaz de activar células específicas. Para ello, los investigadores lograron que determinadas células del corazón respondieran a estas señales sonoras, de modo que cada pulso de ultrasonido provoca su contracción. Así pues, una simple pegatina colocada sobre el pecho puede controlar los latidos cardíacos desde el exterior, evitando procedimientos invasivos.
Primeras pruebas superadas con éxito, ¿cuándo se verá en hospitales?
Los científicos probaron la tecnología tanto en cultivos de células cardíacas humanas modificadas como en modelos animales y, sorprendentemente, en ambos casos observaron que los ultrasonidos lograban sincronizar las contracciones cardíacas y corregir arritmias de forma rápida y no invasiva.
Por ahora, el sistema experimental está formado por un parche y una pequeña unidad portátil que contiene la batería y la electrónica necesaria para controlarlo. Los investigadores creen que, en el futuro, podría combinarse con otros adhesivos ultrasónicos desarrollados previamente por el MIT para monitorizar órganos internos, creando así una plataforma capaz de vigilar y regular el corazón de manera continua.
No obstante, aunque los resultados son prometedores, la tecnología aún se encuentra en una fase preclínica. Esto significa que, antes de llegar a los hospitales, deberá superar estudios adicionales que demuestren su eficacia y seguridad en seres humanos. Sin embargo, los expertos consideran que esta aproximación abre la puerta a tratamientos cardíacos menos invasivos y más cómodos para millones de pacientes que actualmente dependen de marcapasos.
