Publicado: septiembre 14, 2026, 12:24 pm
Arabia Saudí anunció el pasado viernes que ha cerrado el oleoducto Este-Oeste como medida de precaución tras múltiples ataques con drones lanzados desde Irak. Pero la agresión no es del Ejército iraquí. Riad ya había denunciado en ocasiones anteriores ataques lanzados desde territorio iraquí por milicias proiraníes contra sus instalaciones petroleras, y es también este caso.
Se trata esta vez de ataques a un oleoducto de enorme relevancia. Arabia Saudí ha dependido del Este-Oeste para desviar las exportaciones de crudo lejos del Golfo Pérsico, afectadas por las acciones de Estados Unidos e Irán por el control del estrecho de Ormuz. Está considerada la infraestructura energética más crítica desde el punto de vista estratégico para el reino saudí.
El director ejecutivo de Saudi Aramco, Amin Nasser, declaró el mes pasado que este oleoducto ha desempeñado un papel más importante que la liberación de reservas estratégicas de crudo a la hora de mitigar la interrupción del suministro petrolero causada por la guerra. Tras 45 años, el conducto tiene hoy una capacidad de 7 millones de barriles diarios y proporciona al reino saudí flexibilidad para la exportación entre sus dos costas.
El oleoducto Este-Oeste fue construido durante la guerra Irán-Irak, en la década de 1980. Se trataba de evitar el estrecho de Ormuz, de transportar crudo saudí al mar Rojo para su exportación a Europa, Asia y EEUU sin transitar por el golfo Pérsico ni por el estrecho. En aquel entonces se había que evitar la «guerra de los petroleros» que tuvo lugar en el estrecho de Ormuz.
Se trata del único gran oleoducto operativo del mundo construido específicamente para permitir que un solo país eluda por completo el estrecho de Ormuz. Sus tuberías transportan crudo a terminales de exportación internacionales situadas en una costa totalmente distinta, inaccesible para cualquier fuerza naval que controle Ormuz.
1.200 km del golfo Pérsico al mar Rojo
El oleoducto Este-Oeste es propiedad de Saudi Aramco (la empresa que vemos anunciada en el Aston Martin de Fernando Alonso). Atraviesa el reino hasta llegar a las terminales de exportación en el mar Rojo. Para ello recorre 1.201 kilómetros, desde el yacimiento petrolífero de Abqaiq, en la provincia oriental (cerca de Baréin y Catar, en la costa del golfo Pérsico), y atraviesa la península arábiga hasta Yanbu, a orillas del mar Rojo.
También conocido como Petroline, consta de dos tuberías: una de 142 centímetros de diámetro y otra de 122 centímetros. La segunda de ellas estaba destinada originalmente al transporte de líquidos de gas natural.
En 2018, su capacidad operativa normal era de 5 millones de barriles diarios. Para 2026, la capacidad total alcanzó los 7 millones de barriles diarios tras la conversión de las tuberías de líquidos de gas natural adyacentes para el transporte de crudo.
El oleoducto Este-Oeste abastece de petróleo a varios destinos. Por un lado, manda 1 millón de barriles diarios a tres refinerías en Yanbu y al oleoducto Sumed en Egipto. Por otro, transporta entre 1,1 y 1,4 millones de barriles diarios de crudo ligero árabe a través del Puerto Industrial Rey Fahd (Yanbu), con un límite máximo de 3 millones de barriles diarios.
Las dos terminales del puerto de Yanbu cuentan con una capacidad de unos 4 millones de barriles diarios. En 2026, la consultora Vortexa estimó que, en condiciones de guerra, dicha capacidad se reduciría a unos 3 millones de barriles diarios.
Su papel fundamental en la presente guerra
Antes de la guerra, las exportaciones de Arabia Saudí a través de Ras Tanura, en el golfo Pérsico, sumaban unos 5,5 millones de barriles diarios a través del estrecho. Con el estallido del conflicto armado entre EEUU e Irán quedaron efectivamente interrumpidas. Paralelamente, el volumen de carga de crudo en Yanbu se disparó un 330% respecto a los niveles anteriores a la guerra.
Durante la actual guerra y el cierre del estrecho de Ormuz a los buques no iraníes, la instalación pasó a operar a plena capacidad el 11 de marzo de 2026. Tras esta adaptación, el volumen de petróleo transportado a través del estrecho de Bab el-Mandeb aumentó un 21% con respecto a febrero de 2026. Todo ese crudo tenía como destino Asia.
Sin embargo, un ataque de drones iraníes contra una estación de bombeo redujo el caudal del oleoducto en 700.000 barriles diarios (110.000 m³/día) a fecha de 9 de abril. El día 12, Arabia Saudí anunció que el oleoducto había recuperado su plena capacidad operativa. Ahora, los saudís han anunciado su cierre como medida de precaución.
