Publicado: enero 7, 2026, 3:51 pm
Delcy Rodríguez es la presidenta de Venezuela desde que el día 3 de enero Nicolás Maduro fuera derrocado y capturado por fuerzas estadounidenses.
De 59 años, la que fuera mano derecha de Maduro está soltera y no tiene hijos, pero mantiene una relación sentimental desde hace una quincena de años con un empresario libanés, Yussef Abou Nassif Smaili, un empresario de origen libanés que tiene negocios en compañías de construcción, de servicios turísticos, inmobiliarias, importadoras de alimentos y una cadena de tiendas llamada Ok Mart, de alimentación y otros productos de primera necesidad.
A Delcy se le conoce anteriormente un noviazgo singular: el que mantuvo con el actor Fernando Carrillo, quien a su vez estuvo casado con la actriz Catherine Fulop, protagonista del culebrón Abigail.
«Fue una relación difícil porque tanto del lado de ella le decían que cómo podía estar con una persona como yo y a mí los míos me comentaban que cómo podía estar yo con una tipa tan fea después de haber estado con Catherine Fulop. Delcy es bella, brillante. Es protectora y una lumbrera. Se lee un libro de 500 páginas en una noche» ha contado él, declarado defensor del chavismo.
Amiga personal de José Luis Rodríguez Zapatero, la nueva presidenta es licenciada en Derecho y ha ejercido de ministra y de diplomática antes de llegar a liderar el país, al menos, de manera temporal. Su hermano, Jorge, es siquiatra y una persona influyente en el régimen ahora en entredicho.
Delcy tiene gustos mundanos por la ropa. Le gustan la prendas de marca y costosas, lo que, según algunos medios, le ha valido más de una reprimenda de la que fue primera dama, Cilia Flores, y una de las revolucionarias más destacadas del régimen.
A pesar de esta ‘discrepancia’ en el gusto por la imagen, Delcy y Cilia eran uña y carne, un vínculo que se atribuye al deseo de la primera de mantenerse cerca de quien era consideraba el cerebro del régimen chavista en la sombra, hoy en prisión, como su marido.
