Publicado: mayo 22, 2026, 3:00 am
El comienzo de la temporada alta de bodas marca el periodo de mayor actividad para el sector nupcial en España. No en vano, según los datos que maneja la página web especializada bodas.net, durante los próximos meses de junio, julio, septiembre y octubre se concentran alrededor del 60% de las celebraciones del año.
Aunque aún los novios siguen recibiendo por su compromiso regalos tradicionales, como una vajilla, un televisor o una cafetera eléctrica, lo más habitual en la actualidad es regalar como presente una cantidad económica, ya sea en metálico, por Bizum o mediante una transferencia.
A ese dinero, con el que en principio no deben contar para hacer frente a los gastos de la boda, ya que desconocen la cantidad final que ingresarán, sí que pueden intentar sacarle rentabilidad porque la opción de dejarlo en una cuenta corriente no es una buena opción.
«En un entorno inflacionista como el actual, guardarlo en una cuenta corriente no es la opción más inteligente, ya que si el dinero no crece, cada vez tendrá menos valor», explican desde HelpMyCash.com, que advierten que tampoco conviene mezclar el dinero de los regalos con el dinero del día a día puede hacer que se esfume: «Si los fondos no tienen un destino claro, será más fácil gastárselos y que desaparezcan».
En primer lugar, los expertos del comparador de productos financieros aconsejan a los novios preguntarse si disponen de un colchón financiero que les permita hacer frente a imprevistos. «Conviene tener ahorrada la cantidad equivalente a los gastos de tres a seis meses», afirman. Así, por ejemplo, si una pareja necesita 2.000 euros al mes para cubrir sus gastos, sería conveniente que tuviese ahorrado entre 6.000 y 12.000 euros.
Si los novios no disponen de un fondo de emergencia, pueden destinar el dinero recibido en la boda a construirlo. «Puede guardarse en una cuenta de ahorro que, al tiempo que genera intereses, garantiza el capital y permite acceder a los fondos en cualquier momento. No olvidemos que la prioridad debe ser preservar el dinero y poder acceder a él, para que sea útil en caso de emergencia».
Saldar antes un préstamo ahorra mucho dinero en intereses
Otra buena opción es amortizar deudas, una estrategia especialmente útil si el coste de la financiación es elevado. «Saldar anticipadamente un préstamo personal o el capital pendiente de una tarjeta de crédito puede suponer un gran ahorro en concepto de intereses«, aseguran desde HelpMyCash.
«Por ejemplo, si uno de los novios tiene un préstamo con un capital pendiente de 10.000 euros, un plazo de cinco años y un interés del 6%, acabará pagando 1.599 euros en intereses. Si decide amortizar anticipadamente 5.000 euros, los intereses podrían reducirse a 367 euros, según cálculos del comparador».
La tercera vía para aprovechar mejor ese dinero sería ahorrar con un objetivo a medio o largo plazo, como, por ejemplo, la compra de una vivienda o complementar la jubilación, y rentabilizar el dinero, ya sea «con un depósito a plazo fijo, con una cuenta remunerada o con algún producto de inversión sencillo si los novios tienen poca experiencia». «Cualquier opción es mejor que dejar el dinero en una cuenta corriente al 0% perdiendo valor cada mes». Por ejemplo, mantener un saldo de 20.000 euros en una cuenta remunerada que tenga un interés del 2% durante un año supone una ganancia de 400 euros.
En cualquiera de los casos, insisten desde el comparador financiero, los novios deberían decidir juntos el destino del dinero durante los primeros días: «Ese dinero es una oportunidad puntual. Si pasa a la cuenta corriente sin un plan, se mezclará con los gastos del día a día y podría acabar desapareciendo«.
