Publicado: abril 22, 2026, 6:32 pm
Amparo Moraleda, patrona de la Fundación CEDE (Confederación Española de Directivos y Ejecutivos), ha ofrecido su visión de lo que representa ser un buen líder, algo que a su juicio va aparejado con la gestión de los valores y la humildad. «Lo peor que le puede pasar es ser arrogante», ha expresado, para incidir en que la receta para un «buen liderazgo» no pasa por ser paternalista, sino en enfocarse en la alta exigencia.
Durante la jornada ‘El liderazgo ante la complejidad: criterio, ética y responsabilidad’, Moraleda, que el próximo 1 de octubre pasará a asumir la presidencia de Airbus, ha defendido su apuesta por una dirección basada en el liderazgo institucional frente a los enfoques personalistas. «Este tipo de modelos (los personalistas) escalan mal, porque el proyecto gripa si no se es capaz de trascender esta visión», ha indicado.
La exvicepresidenta de CaixaBank aboga por una dirección institucional que permita a la organización construir una cultura corporativa con reglas de comportamiento que se transmitan a lo largo de la empresa. Moraleda, que ha abordado estas cuestión en una charla-coloquio acompañada de Ignacio Martínez Mendizábal, codirector del proyecto de Atapuerca, pone como ejemplo IBM, en la que desempeñó varios cargos de responsabilidad de 2000 a 2009. «La cultura de la compañía prevalecía a la de los países», ha expuesto.
Para lograrlo es necesario «habilitar a los equipos» y promover a las personas que encarnan los mismos valores para «crear un círculo virtuoso que va permeando y hace que las capacidades se conviertan en sistémicas». Una visión que Moraleda considera no está reñida con la exigencia en los resultados y la rendición de cuentas. Asimismo, ha reconocido que a pesar de que dirigir es «duro», los responsables deben ser generosos con su tiempo y dedicar parte del mismo a los empleados
«Tiene un retorno increíble» ha matizado para subrayar la necesidad de dar ‘feedback’ a los trabajadores. Por último, se ha centrado en aportar valor añadido y devolver el proyecto mejorado. En concreto, ha apelado al escritor francés Voltaire para explicar la «importancia de dejar el jardín más aseado de cuando lo encontramos».
Aunque no se ha pronunciado directamente acerca de su nombramiento como primera espada del gigante aeronáutico, ha resaltado que se siente «cómoda sin tener poder». «Me basta con tener influencia y ser predecible porque ejerces un criterio basado en la manera de hacer las cosas», ha agregado tras explicar que su entorno sabe que solo aceptará un proyecto si está alineado con determinados principios.
