Publicado: enero 6, 2026, 11:28 am
Isaac Romero, al igual que el Sevilla , parece estar tocando fondo. Su penalti errado ante el Levante descubren algo más que un estado de ansiedad, de nervios o inseguridad. El delantero de Lebrija, literalmente, no está con la mente en el Sevilla y todo lo que se está jugando su equipo. Por eso su entrenador pide a voz en grito otro delantero mientras regresa Akor Adams o incluso para jugar con él. Hace tiempo que perdió la confianza en un Isaac que sin el físico que lo catapultó a la elite , no tiene la insistencia que su juego de duelos necesita. Siempre camina por una posición donde no le encuentran sus compañeros y este déficit le hace jugar frustrado. Infeliz. Porque sus últimas actuaciones denotan que atraviesa un momento mental complejo, de no sentirse a gusto dentro del terreno de juego. Aquella expulsión contra el Betis , cuando Akor ya le había arrebatado la titularidad, expuso a las claras que no estaba bien. Que comenzaba a dejarse ir en el plano físico y lo pagaba con una frustración constante en el terreno de juego, sintiendo que no le alcanzaba para ver su mejor versión. La presión de este año y medio de ser el futbolista por el que debían pasar los goles tampoco le ha hecho mucho bien. El pasado curso logró taparse por la irrupción anotadora de Lukebakio , quien llevaba ese apartado en el Sevilla. Pese a ser titular indiscutible, finalizó el curso con unos números ridículos. Ahora tampoco son mucho mejores, pese a un arranque algo más esperanzador. Y eso contrasta con su competencia, un Akor Adams que con su selección sigue dando pasos . Está creciendo en confianza. Es un delantero al que aún hay que esperar. Tras la mencionada expulsión ante el Betis , y a pesar de hacer un gol en Extremadura en la Copa , se quedó de vacío en Madrid en una jornada aciaga, donde pudo salir a hombros y con un reconocimiento incluso mundial por su facilidad para ponerse de gol ante un rival sin tensión defensiva, y salió golpeado por su ineficacia en el mano a mano. El penalti ante el Levante , quitándole el balón a Alexis para autoreivindicarse, es una prueba más de que Isaac no está y se ha lanzado dentro de un agujero del que no puede salir.
