Publicado: mayo 1, 2026, 12:25 am
La apuesta de Apple por la computación espacial atraviesa un momento decisivo: la compañía podría haber optado por frenar el desarrollo de nuevos modelos de Apple Vision Pro, una decisión que llega apenas unos meses después del lanzamiento de la versión actualizada con chip M5 y que, según ha publicado MacRumors, responde a la incapacidad de esta revisión para reactivar el interés del mercado en torno a un dispositivo que sigue siendo tan ambicioso como minoritario.
El modelo presentado en octubre de 2025 introdujo mejoras técnicas relevantes, como un salto de rendimiento gracias al nuevo procesador, una mayor tasa de refresco que alcanza los 120 Hz y pequeños ajustes en autonomía y ergonomía, pero estos avances no han sido suficientes para cambiar la percepción general del producto, que continúa condicionado por un precio elevado —en torno a los 3.499 dólares—, un peso considerable y una experiencia de uso que todavía resulta limitada para un público amplio, más allá de entusiastas o desarrolladores.
La filtración indica que la compañía habría decidido detener el desarrollo activo de futuras versiones del visor y redistribuir parte del equipo responsable hacia otros proyectos estratégicos, entre ellos el desarrollo de su asistente de voz (Siri), un cambio que, sin suponer un abandono definitivo, sí refleja una clara reorientación de prioridades.
Aunque el dispositivo continúa a la venta y forma parte del catálogo actual de Apple, las informaciones apuntan a que no existe una hoja de ruta clara a corto plazo para nuevos modelos y que, además, el desarrollo de una versión más asequible habría sido cancelado o, al menos, aplazado, lo que refuerza la idea de que el formato actual no ha conseguido consolidarse como producto de masas.
Este escenario encaja con una tendencia que ya se venía apuntando en los últimos meses y que sitúa a Vision Pro más como una plataforma experimental que como un dispositivo definitivo, en la medida en que Apple y el resto de los fabricantes seguirían trabajando en alternativas más ligeras y adaptadas al uso cotidiano, con el objetivo de trasladar la experiencia de la realidad aumentada a un formato más cercano a unas gafas convencionales.
Las Apple Vision Pro no desaparecen, pero sí pierden protagonismo dentro de la estrategia de la compañía.
