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Acariciar gatos puede hacernos sentir peor cuando estamos estresados, según un estudio

Publicado: junio 20, 2026, 2:23 pm

Un grupo de investigadores de The Open University en Reino Unido han analizado si existe una influencia beneficiosa en la interacción con mascotas y si es específica de cada especie. En su conclusiones, han observado indicios preliminares de una diferencia en cómo la interacción con gatos y perros afecta a los dueños estresados. Sus hallazgos se publican en Frontiers in Psychology.

«Nuestros hallazgos indican que la capacidad de amortiguar el estrés no es el mecanismo que provoca el bienestar emocional momentáneo al interactuar con una mascota. La interacción con ninguna de las dos especies actuó como amortiguador de las emociones negativas», dice la doctora Mayke Janssens, quien es la autora principal del estudio y profesora adjunta de psicología en la Open University.

«En los gatos, incluso observamos que un mayor nivel de interacción se asociaba con una relación más fuerte entre el estrés y las emociones negativas en los dueños», afirma.

Tras registrarse en el estudio, los participantes recibieron 10 notificaciones diarias en la aplicación durante cinco días consecutivos, que les solicitaban completar un cuestionario sobre cómo se sentían, qué estaban haciendo y si estaban cerca de sus mascotas e interactuaban con ellas. Según el equipo, estos casi 8.000 informes de datos en tiempo real proporcionaron una base de datos actualizada de las interacciones entre mascotas y sus dueños, lo que puede ayudar a comprender mejor cómo los animales de compañía pueden influir emocionalmente en las personas en contextos cotidianos.

Los resultados mostraron que, en general, la interacción con las mascotas generaba emociones positivas en sus dueños y que, en los momentos de mayor interacción, las personas experimentaban sentimientos más positivos y menos negativos. Estos hallazgos fueron los mismos tanto para dueños de perros como de gatos.

A continuación, el equipo investigó si interactuar con una mascota puede disminuir el impacto negativo del estrés más que simplemente estar en su presencia. Descubrieron que si los dueños interactuaban con sus mascotas cuando estaban estresados, esto no los protegía de los efectos negativos del estrés en el estado de ánimo.

«Los efectos positivos de la interacción con las mascotas en el bienestar parecen ser reales, pero no parecen deberse a que las mascotas ayuden a las personas a manejar mejor el estrés en el preciso momento en que este se produce», apunta Janssens. «Una interacción más intensa con el animal de compañía no proporcionó beneficios emocionales adicionales más allá de los que pueden surgir simplemente por su presencia».

Esto indica que un mecanismo distinto al de amortiguación del estrés (un efecto que mitiga el impacto negativo del estrés) podría ser responsable del efecto beneficioso de la interacción con las mascotas. El mecanismo exacto aún no se ha identificado, ya que puede variar según el contexto en el que interactúan humanos y animales.

«Podría ser que interactuar con una mascota proporcione una sensación de compañía y que las mascotas ayuden a las personas a sentirse más conectadas y menos solas, lo que a su vez podría contribuir a un mayor bienestar emocional», detalla Janssens.

Por otra parte, surgió un efecto sorprendente y específico de la especie. Si los dueños de gatos estresados interactuaban con sus mascotas, la interacción no ayudaba a disminuir sus emociones negativas; al contrario, intensificaba los sentimientos negativos de los dueños.

«Una posible explicación es que, dado que las interacciones con los gatos suelen ser más pasivas y menos exigentes, un mayor nivel de interacción podría resultar más emotivo. Esto podría no coincidir con la necesidad de apoyo en momentos de estrés», señalan los autores.

Hasta la fecha no existe una explicación definitiva y el equipo indicó que sus hallazgos deben interpretarse con cautela. La muestra de dueños de gatos en el estudio fue pequeña (menor que la de dueños de perros) y la asociación entre los gatos y los dueños estresados no se observó de forma consistente en todos los análisis.

Entre los dueños de perros, las interacciones con sus mascotas no intensificaron las emociones negativas que sentían en situaciones de estrés, aunque tampoco las mejoraron.

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